Medifé y Hospital Italiano son las dos prepagas que informaron que adherirán a los incrementos previstos para el mes entrante. La primera ajustará sus precios en un 4,2%, mientras que la segunda un 9,37%.
Luego de un largo ida y vuelta, el Gobierno dio marcha atrás con las medidas de contención de precios y las empresas de medicina privada, aunque frenarán su incremento durante el mes de julio, a partir de agosto podrán subir sus cuotas sin tope inflacionario.
Medifé y Hospital Italiano son las dos prepagas que informaron que adherirán a los incrementos previstos para el mes entrante. La primera ajustará sus precios en un 4,2%, mientras que la segunda un 9,37%.
Los precios de Hospital Italiano, de esta forma, quedan por encima del tope inflacionario teniendo en cuenta que en el mes de mayo el IPC fue del 4,2%.
La noticia llega días después de que se homologara el acuerdo entre el Gobierno y las prepagas. En él se estableció, por un lado, que las empresas devuelvan el porcentaje aplicado en diciembre, el cual será abonado en 12 cuotas. Como contrapartida, el Gobierno le dio la derecha al sector para aumentar sus cuotas sin tope inflacionario a partir del mes de agosto.
A pesar de que hasta julio la normativa especificaba solo aumentos por debajo de la inflación, en su mayoría incrementaron porcentajes superiores.
Desde Hospital Italiano justificaron su ajuste basándose en que todavía “no cubre en su totalidad los recursos requeridos para enfrentar los costos crecientes de nuestra actividad, pero continuaremos buscando soluciones y medidas que nos permitan mantener la calidad de nuestros servicios sin que ello represente un impacto desmedido en sus cuotas”.
A partir del mes de julio las prepagas podrán aumentar sus cuotas sin ningún tipo de límites gracias al acuerdo que llegaron con el Gobierno y la consecuente marcha atrás de la medida cautelar que frenaba los incrementos.
El abogado Pablo Paternay explicó en profundidad qué implica este cambio en la medicina prepaga y advirtió que se trata, en mayor medida, de “una trampa”.
“Al firmarse el acuerdo, se le privó al juez de firmar sentencia. Por un lado, las prepagas podrán aumentar libremente y van a devolver lo que quedó acreditado que se cobró de más. Ellos prestaron consentimiento. Al reconocer haber cobrado de más, era indispensable que la denuncia por cartelización se dejara sin efecto”, contó Paternay en diálogo con Radio 10.
En ese sentido, el letrado agregó: “Si la cautelar continuaba y se contenía una sentencia condenatoria, todos íbamos a poder condenar por un método ilegal porque íbamos a poder pedir compensación”.
Paternay advirtió que “dejando sin efecto la acción, queda solamente aceptar el efecto. La tasa que se aplica es un 33% desde enero, te van a devolver lo que reconocieron de más en 12 cuotas con una actualización de 33% y permitirán aumentar por encima de la inflación. Es una trampa para liberar a las empresas para que cobren lo que ellos deseen sin control por parte del Estado”.