La distribución del ingreso en la Argentina mostró un ligero deterioro durante el segundo trimestre de 2026 frente al mismo período del año anterior. La evolución se produjo en un contexto marcado también por un incremento de la pobreza, una combinación que evidencia el mayor impacto de la pérdida de poder adquisitivo sobre los hogares de menores ingresos.
El dato surge del informe difundido este jueves por el INDEC, que registró una variación en el Coeficiente de Gini, el indicador utilizado para medir el nivel de desigualdad en la distribución de los ingresos. El índice pasó de 0,424 en el segundo trimestre de 2025 a 0,428 en igual período de 2026.
El Coeficiente de Gini se expresa en una escala que va de 0 a 1: cuanto más próximo se encuentra el valor a 1, mayor es el grado de desigualdad en la distribución de los ingresos. En este caso, el resultado del segundo trimestre de 2026 también superó el registrado en el último trimestre de 2025, cuando había alcanzado 0,427, período que estuvo atravesado por el efecto del cobro del aguinaldo.
La pobreza subió a 32,3% en el primer semestre de 2026
El jueves de la semana pasada, el Indec reveló que la pobreza escaló a 32,3% en el primer semestre de 2026 e interrumpió la tendencia a la baja que había iniciado en el segundo semestre de 2024. La indigencia saltó de 6,3% en el segundo semestre de 2025 a 7,5%.
Las 9,7 millones de personas en situación de pobreza durante los primeros seis meses de este año contaron con un ingreso total familiar promedio de $922.755. Este incremento implica 1,2 millones de nuevos pobres en Argentina de un semestre a otro. Los 2,5 millones de hogares en situación de pobreza se compusieron en promedio por 3,89 miembros.
La distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la Canasta Básica Total aumentó respecto del segundo semestre 2025 y se ubicó en 35,9%.