Los bancos comenzaron a ajustar la tasa de plazos fijos minoristas en medio del cambio de esquema monetario con suba de encajes bancarios con el objetivo de secar la plaza de pesos para evitar presión en el tipo de cambio. Así, las entidades bancarias ya ofrecen hasta el 55% TNA a 30 días para colocaciones minoristas. En paralelo, se encarece el crédito.
Tras el desarme de las LEFIs (Letras Fiscales de Liquidez), el Gobierno dispuso un fuerte apretón monetario como estrategia oficial para tratar de enfriar la presión cambiaria de cara a las elecciones legislativas en la Provincia de Buenos Aires. Las medidas de absorción monetaria trajeron una inestabilidad en el mercado de pesos y una volatilidad de tasas inusitada.
Según el comparador de tasas del Banco Central (BCRA), la Tasa Nominal Anual (TNA) que pagan los plazos fijos minoristas a 30 días se mueve entre 32% y 55%, de acuerdo a cada entidad financiera. De esta manera, la Tasa Efectiva Mensual (TEM) puede alcanzar un máximo de 4,5%. Si se la compara con la inflación, -en julio llegó a 1,9%-, el rendimiento de un plazo fijo duplicaría la evolución del índice de precios al consumidor (IPC).
Con este esquema, los plazos fijos vuelven a ganar atractivo como herramienta de resguardo frente a la inflación, en un contexto marcado por la volatilidad cambiaria. Sin embargo, con un dólar todavía muy demandado, los inversores se debaten entre priorizar la cobertura cambiaria o aprovechar la mayor rentabilidad en pesos.