La Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) de Estados Unidos anunció este lunes la quiebra del First Republic Bank. Se trata del segundo colapso bancario más grande de la historia del país, solo superado por el de Washington Mutual en 2008.
Esta es la tercera caída de un banco norteamericano en menos de dos meses, después de las protagonizadas por el Silicon Valley Bank (SVB) y el Signature Bank en marzo. El First Republic Bank no pudo superar la crisis bancaria de ese mes y su cotización en Wall Street se derrumbó un 97% en lo que va del año.
El Departamento de Protección e Innovación Financiera de California cerró el banco, con sede en San Francisco, y nombró a la FDIC como administradora judicial. Las operaciones serán vendidas inmediatamente a JP Morgan Chase por un total de u$s10.600 millones.
Se estima que el Estado norteamericano tendrá que invertir cerca de u$s13.000 millones para rescatar al banco. Las 84 oficinas que el First Republic tiene en ocho estados abrieron este lunes como filiales del JP Morgan y sus clientes pasaron a pertenecer a dicha entidad.
A fines de abril, el First Republic se desplomó un 27% en la bolsa de Nueva York. El derrumbe se produjo un día después de que la entidad presentara su balance trimestral, donde informó que perdió 41% de sus depósitos a pesar del importante paquete de rescate que había recibido en marzo.
En esa ocasión, once grandes bancos de Estados Unidos, incluido el propio JP Morgan, desembolsaron u$s30.000 millones en un plan acordado con el Gobierno. El objetivo era frenar la fuerte corrida en sus depósitos como resultado del colapso del SVB y el Signature Bank, pero la medida no tuvo éxito.