El deterioro del poder de compra en Córdoba quedó expuesto con un dato contundente: en octubre, el 90,8% de los hogares debió endeudarse para comprar alimentos. El relevamiento mensual del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros muestra que apenas un 9,2% de las familias logró afrontar sus compras sin financiamiento.
Entre quienes necesitaron asistencia, el 39,7% usó tarjeta de crédito, el 39,3% recurrió al fiado en comercios barriales y el 11,8% pidió dinero prestado. La dinámica confirma el impacto directo de la pérdida de ingresos reales, aun en una provincia que mantiene su respaldo político al gobierno de Javier Milei.
Octubre también estuvo atravesado por la volatilidad cambiaria previa a las elecciones legislativas, un factor que presionó sobre los precios. Según el IETSE, la inflación del mes fue del 2,3%, con un comportamiento condicionado por el salto y posterior corrección del dólar. Tras retroceder brevemente en las 24 a 48 horas posteriores a los comicios, la divisa recuperó posiciones y volvió al límite superior de la banda de flotación.
Esa inestabilidad derivó en un traslado parcial a precios en la segunda quincena, especialmente en el rubro Alimentos y bebidas sin alcohol, que aumentó 2,8%. Hubo subas más fuertes en lácteos (5%), carne vacuna (7%) y productos básicos como aceites, harinas y farináceos (7%). La cifra supone una leve aceleración respecto de septiembre, cuando la inflación fue del 2,2%.
El retroceso del consumo completa el cuadro: entre enero y octubre, las ventas se desplomaron 22,4% interanual, empujadas por precios que crecen de manera sostenida por encima de los salarios.
Con aumentos previstos en tarifas de gas y servicios públicos, el Centro de Almaceneros anticipa que la inflación difícilmente perforará el 2% mensual en lo que queda del año. En paralelo, advierte que la presión sobre los ingresos seguirá en aumento y que el consumo continuará restringido.