El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre el riesgo de una "inflación prolongada" en América Latina y el Caribe. Sumado a una posible caída en el precio de las materias primas, el panorama llevó al organismo multilateral a reducir sus perspectivas de crecimiento para la región durante 2022 y 2023.
Los datos surgen del nuevo informe de Perspectivas Económicas Regionales para las Américas, titulado "Navegando condiciones financieras más restrictivas", que se presentó este miércoles en Santiago de Chile. Allí se analiza el impacto que la pandemia y la guerra en Ucrania han tenido en las economías latinoamericanas.
El FMI redujo las previsiones de crecimiento para América Latina y el Caribe, que crecería 3,5% este año y solo 1,7% el siguiente. En el caso de Argentina, las proyecciones indican un crecimiento del 4% en 2022 que se reduciría al 2% en 2023.
El documento explica que esta desaceleración regional se produce en un contexto global de endurecimiento monetario, condiciones financieras más restrictivas y un arraigamiento de la inflación. También advierte que "una contracción monetaria brusca en Estados Unidos podría extenderse a través de la disminución de los precios de las materias primas".
En cuanto a la inflación, el FMI señala que "en las principales economías de América Latina es la más alta en casi dos décadas" y existe un "riesgo elevado" de que "se instaure un proceso inflacionario prolongado". Para Argentina el organismo prevé una inflación del 95% en 2022 y de 60% en 2023.
El informe advirtió que los bancos centrales de la región deberían prepararse para endurecer sus políticas monetarias de ser necesario. Además llamó a "construir un entorno empresarial más previsible y eficiente que ofrezca incentivos para hacer inversiones que incrementen la productividad y la formalización del trabajo y las empresas".