Un hombre fue detenido acusado de trasportar en un equipaje unos 125 frascos de “popper” o “droga del amor” cuando arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza, proveniente de Brasil.
Un hombre fue detenido acusado de trasportar en un equipaje unos 125 frascos de “popper” o “droga del amor” cuando arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza, proveniente de Brasil.
El procedimiento fue realizado alrededor de la medianoche por agentes de la Dirección General de Aduanas (DGA) que, a través de la utilización de un escáner, detectaron un contenido “sospechoso” en el equipaje de un ciudadano argentino que llegó del vuelo proveniente de San Pablo, Brasil.
La mercadería fue secuestrada por la Aduana y la justicia ordenó la detención del pasajero, a quien le podría caber una pena de hasta 15 años de prisión.
El ciudadano argentino llegó al país en el vuelo JJ8136 de LATAM, proveniente de San Pablo, Brasil, a las 00:25, en conexión previa con Israel-París. Tras su arribo, los agentes aduaneros le preguntaron si tenía algo para declarar, y si bien lo negó, luego de que le indicaron que pasara su equipaje por el escáner de la Aduana, empezó a mostrarse visiblemente nervioso.
En el escáner los agentes especializados detectaron imágenes “sospechosas” y procedieron a abrir el equipaje para realizar una revisión exhaustiva: inmediatamente constataron la presencia de una enorme cantidad de frascos de diferentes tamaños, que a simple vista, habían más de 100. Le preguntaron al pasajero qué contenían y el hombre confesó que en su interior había popper, una sustancia psicoactiva que se inhala.
Los resultados del procedimiento fueron comunicados a la Justicia en lo Penal Económico, que ordenó el secuestro de la mercadería y la detención del pasajero. Al revisar las posesiones del ciudadano argentino, se advirtió que traía un segundo pasaporte, israelí, con una identidad diferente.
Terminado el control se contabilizaron 125 frascos, que totalizarían cerca de 4 litros de la mencionada droga. Según establece el Artículo 866 del Código Aduanero, el hombre podría recibir una pena de hasta 15 años de prisión.
El Popper, un líquido incoloro con un fuerte olor característico, se consume mediante inhalación, ya sea directamente desde el frasco en el que se comercializa o bien desde una tela impregnada con la sustancia, aprovechando su elevada volatilidad.
El consumo de esta sustancia es siempre mediante inhalación de sus vapores, ya que, si se consumiera por vía oral, podría ocasionar severos daños en el organismo e incluso, la muerte.