Domingo Cavallo volvió a cruzar al Gobierno de Javier Milei en materia económica. Esta vez, el exministro valoró algunos indicadores financieros del oficialismo pero advirtió que la cuenta pendiente del programa sigue siendo la reactivación del mercado interno.
En una nota publicada en su blog personal, Cavallo valoró la compra de más de 1.100 millones de dólares en reservas por parte del Banco Central durante enero y la consecuente baja del riesgo país como una señal positiva que puede convertirse en un punto de apoyo para la recuperación, siempre que se la acompañe con cambios de fondo en el plano monetario, cambiario y financiero.
“La baja del riesgo país conseguida con compra de reservas es una muy buena señal”, sostuvo, aunque aclaró que ese alivio no debería generar triunfalismo. Según advirtió, la estabilidad cambiaria lograda a partir de tasas de interés reales muy elevadas y un tipo de cambio que avanza por debajo de la inflación es frágil y esconde un escenario recesivo en amplios sectores que producen para el mercado interno.
Desde esa lectura, Cavallo puso el acento en el 2026 como un año clave. A su entender, el Gobierno necesitará mostrar una reactivación fuerte de la actividad doméstica para que las reformas estructurales tengan viabilidad política y económica, sin que eso implique un rebrote inflacionario. Recordó, en ese sentido, que durante 2025 la inflación se movió en torno al 2% mensual y planteó que ese sendero debe sostenerse.
El eje de su propuesta es la re-monetización de la economía a partir de la compra de reservas con emisión, una herramienta que definió como la política monetaria más adecuada en esta etapa. Para Cavallo, la acumulación de dólares en el Banco Central no solo fortalece el balance de la autoridad monetaria, sino que contribuye a reducir el riesgo país y a acercar a la Argentina a un eventual regreso a los mercados internacionales de crédito a tasas compatibles con su crecimiento.
Esa estrategia, aclaró, exige una condición central: superávit fiscal primario tanto a nivel nacional como provincial. “Es una suerte de reaseguro de la política de déficit cero”, planteó, y consideró que esa disciplina debe sostenerse hasta que la estabilización sea completa.
Al mismo tiempo, el exministro alertó sobre los riesgos de mantener tasas de interés reales demasiado altas en pesos. En su visión, insistir en ese esquema incentiva el carry trade y posterga la recuperación. Por eso, recomendó seguir acumulando reservas sin depender de esos flujos financieros y avanzar de manera decidida hacia la eliminación total del cepo, con garantías de que no será reimplantado.
Cavallo también analizó el impacto de estas medidas sobre el tipo de cambio. Señaló que una corrección más temprana y ordenada del tipo de cambio nominal permitiría alcanzar un equilibrio real con un costo menor que si la salida del cepo se demora y se erosiona el actual superávit comercial. Con una economía en reactivación y tasas reales más bajas, tanto en pesos como en dólares, estimó que la estabilidad cambiaria sería más fácil de sostener.