Carlos Wagener, una empresa fantasma y el misterio que se abre sobre "operación Rofex"

Wagener conduce el Orange Equity Partner, una Sociedad Simplificada que no tiene empleados ni movimientos bancarios y que se armó Ad-Hoc para hacerse del 5% del Rofex en 2019.

La reaparición de Carlos Wagener, titular del grupo inversor Orange Equity Partner (OEP) como actor protagónico del mundo de los negocios, parece haber generado interrogantes entre los hombres de la City porteña. Según pudo saber Ámbito, en las principales mesas del sector bursátil y financiero se preguntaban la última semana por las declaraciones de “El Holandés”, como lo apodan a Wagener, ya que usualmente suele tener perfil bajo.

En rigor, el propio Wagener no tiene redes sociales ni, por lo que se sabe, suele realizar apariciones públicas. Es que este hombre de 63 años, egresado de la UCA en Economía, señalan, se mantiene siempre al margen de las polémicas, aunque las fuentes consultadas creen que conduce una especie de empresa fantasma y que resulta “inexplicable” cómo el mercado Rofex le cedió allá por 2019 un 5% de su capital a alguien sin antecedentes concretos.

Wagener fue noticia la última semana cuando declaró públicamente que el -supuesto- grupo inversor que preside, OEP, “posee un fuerte interés por continuar invirtiendo en la Argentina”. Sin embargo, el exdirector general de HSBC Private Equity Latinoamérica (así consta en la biografía que aparece en la web de OEP) no tiene, en principio, socios corporativos acaudalados a la vista que le permitan esa publicitada gestión.

Su último movimiento conocido en el país fue a comienzos de 2019, cuando después de un año de negociaciones, adquirió 5% del paquete accionario del mercado de futuros y derivados financieros “Rofex” (que se había fusionado por aquel entonces con el MATba) en manos de la Bolsa de Rosario. La operación fue por u$s10 millones.

Al menos tres fuentes consultadas por Ámbito, que prefirieron mantenerse en el anonimato, dejaron trascender el escepticismo con toda la operación y, por razones transitivas, con las que potencialmente podría realizar a futuro.

Flojo de papeles

Lo primero que llamó la atención de los brokers (al margen de su autobiografía publicada en la web), es que la constitución de su firma OEP tiene fecha de enero de 2019. En rigor, en el edicto publicado en la página 15 del Boletín Oficial del martes 29 de enero de 2019 figura la constitución de la empresa: Orange Equity Partners, Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) con un domicilio que es el mismo que su domicilio particular. Se trata de una fecha incluso posterior a la de las supuestas conversaciones mencionadas por el propio Wagener en la prensa para entrar en el capital del Rofex.

“Resulta como mínimo llamativo que la sociedad se constituyese en los mismos días de hacerse del 5% del Rofex y que el capital inicial fuese de apenas poco más de $20 mil de aquel momento, es decir, prácticamente nada”, sostuvo una fuente.

Por otro lado, se preguntan si una empresa que se supone que representa a inversores corporativos del exterior, holandeses y de otras naciones, puede constituirse como una Sociedad por Acciones Simplificada, que es un tipo de sociedad que se constituye de una manera más fácil que una sociedad anónima y donde la responsabilidad de los socios y socias está limitada a sus acciones.

Según la muy amplia descripción, OEP “tiene por objeto dedicarse, por cuenta propia o ajena o asociada con terceros, ya sea dentro o fuera del país, a la creación, producción, intercambio, fabricación, transformación, industrialización, comercialización, intermediación, representación, importación y exportación de toda clase de bienes materiales, incluso recursos naturales, e inmateriales y la prestación de toda clase de servicios, relacionados directa o indirectamente con las siguientes actividades: (a) Agropecuarias, avícolas, ganaderas, pesqueras, tamberas y vitivinícolas; (b) Comunicaciones, espectáculos, editoriales y gráficas en cualquier soporte; (c) Industrias manufactureras de todo tipo; (d) Culturales y educativas; (e) Desarrollo de tecnologías, investigación e innovación y software; (f) Gastronómicas, hoteleras y turísticas; (g) Inmobiliarias y constructoras; (h) Inversoras, financieras y fideicomisos; (i) Petroleras, gasíferas, forestales, mineras y energéticas en todas sus formas; (j) Salud, y (k) Transporte”.

Hoy aquí, mañana allí

Otro dato que llamó la atención de un experimentado corredor de la City es que OEP tiene sus oficinas en la calle Cerviño, muy cerca del domicilio de Wagener, y que serían oficinas de alquiler temporario. “La empresa no tiene personal y si uno trata de llamar, lo único que existe es una línea telefónica”, dijo una fuente consultada.

“En el portfolio de compañías de OEP solo aparece Rofex”, agrega, “pero bajo el dominio www.rofex.com.ar/erg, sitio actualmente inexistente que triangula con matbarofex.com.ar”. “Suena curioso que ni siquiera hayan actualizado la información de su propia página, teniendo en cuenta que es su única referencia”, destaca.

Mencionan que otro detalle curioso surge de la página oficial de OEP, ya que en otras entrevistas realizadas durante 2019, Wagener señaló que su fondo representaba a “destacados inversores europeos, sobre todo holandeses”, de lo que supuestamente era una subsidiaria o representante de empresas mayores.

“Es extraño que no se menciona a ninguna de esas empresas en ninguna parte: ni en entrevistas, ni en su propia página, cosa que si es un olvido, no los favorece. No hay registro, además, de la existencia de una sede de Orange Equity Partners en Holanda, ni conexión alguna que vincule al emprendimiento local con uno mayor extranjero”, sostiene la fuente.

Las sospechas incluso dan cuenta de un interrogante ligado al movimiento de los fondos necesarios para hacer la operación con el Rofex. Otra fuente que pidió no ser identificada sostuvo que resulta misterioso que, de tener representación de inversores tan grandes, OEP tenga solo una cuenta corriente en una entidad financiera, sin acuerdo de sobregiro.

“No se explica cómo, entonces, movieron el dinero para comprar el 5% de stakeholding de Matba/Rofex por cinco millones de dólares”, sostuvo.

El camino borroso

En la City sostienen que, usualmente, la jurisdicción Dutch N.V. holandesa es una plaza offshore de renombrado prestigio internacional, aunque devenida a menos con la entrada en vigencia del acuerdo CRS Common Reporting Standard OCDE y que muchas veces era utilizada como un “puente” para blanquear dinero de otras procedencias que viajaban desde otras jurisdicciones offshore y que podían bien ser utilizadas como inversores de la “inversora madre” de los Países Bajos. De esa forma se blanqueaban los flujos de jurisdicciones offshore en terceros países, para perder rastro y cumplir con las normas de compliance.

Según pudo saber Ámbito, OEP no cuenta con otras inversiones en el país. ¿De qué manera los accionistas argentinos y holandeses cedieron a Wagener la representación ante asamblea de accionistas de Rofex? Si hubiera un poder de representación... ¿no debería estar anexado a las actas asamblearias? ¿Cómo llegaron los diez millones de dólares? En la City sostienen que es llamativo que la dirigencia de Rofex mantuviese reuniones con Wagener, quien por aquel entonces dijo representar a una empresa en ese momento, inexistente. Misterios que podrían develarse.