El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un discurso que duró más de una hora y media en el que remarcó su postura ante los resultados adversos en las elecciones de Nueva York. "Mientras yo esté en la Casa Blanca, Estados Unidos no se volverá comunista de ninguna forma ni en ningún aspecto. Lo vamos a impedir", aseguró enfáticamente.
El mandatario también evaluó su propio gobierno y tocó varios puntos: destacó el crecimiento del empleo y los salarios, la reducción de la inflación y el precio del combustible. En paralelo, atacó las políticas de "gasto masivo, fronteras abiertas y energía cara” del gobierno de Joe Biden. Fomentó la desregulación de algunos sectores y destacó que Estados Unidos "se está convirtiendo en la superpotencia de las criptomonedas y de la inteligencia artificial".
En el ámbito interno hizo advertencias sobre la inmigración, el narcotráfico y el comunismo. Sin embargo, también esbozó comentarios sobre la polítca internaional e hizo especial mención a Steve Witkoff, su enviado a Medio Oriente. “En 3000 años no hubo paz en Oriente Medio. Ahora lo estamos logrando”, aseguró en referencia al trabajo de su gobierno en la zona de conflicto.
El foro tuvo la presencia del actual alcalde de Nueva York, Francis Suárez, quien subió al escenario con el Presidente. Además, hubo tiempo para agradecimientos: a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, a Stefano Domenicali, titular de la Fórmula 1 y a distintos alcaldes cercanos a Miami. Insistió en que las cosas se están haciendo bien y el país no podría estar en una mejor situación.