Un verdadero escándalo sin precedentes se desató en la NBA: David Vanterpool, colaborador de Steve Nash en los Brooklyn Nets, metió la mano para interrumpir un pase en pleno ataque del rival, Washington Wizards, y la jugada siguió.
Un verdadero escándalo sin precedentes se desató en la NBA: David Vanterpool, colaborador de Steve Nash en los Brooklyn Nets, metió la mano para interrumpir un pase en pleno ataque del rival, Washington Wizards, y la jugada siguió.
El bochornoso momento ocurrió sobre el final del encuentro, cuando Nets ganaba por 109 a 103 y Wizards buscaba impetuosamente dar vuelta el resultado. En pleno ataque rival, Vanterpool, exjugador del CSKA de Moscú, estiró la mano para cortar un pase Spencer Dinwiddie a Kyle Kuzma, lo que le permitió a su equipo recuperar la posesión.
Los jugadores de Wizards, naturalmente, protestaron acaloradamente la intervención, pero los árbitros no sancionaron nada y permitieron que todo continuase. Recién cortaron la jugada tras una falta de Kuzma ante el contraataque de Nets.
Finalmente, el partido culminó con victoria para el equipo de Brooklyn por 119 a 118.
"¡Es una mi****! Los entrenadores no deberían poder levantarse. Todos estaban de pie, incluido Steve Nash, que bloqueaba la vista del árbitro", afirmó Kuzma en la conferencia de prensa pospartido.
Por su parte, el entrenador interino de los Wizards, Joseph Blair, sentenció: "Nunca he visto algo así en todo el tiempo que estuve en el baloncesto, que los árbitros no lo hayan visto".
Según el reglamento, ese tipo de acciones deberían ser sancionadas con falta técnica.