La jugada más polémica del encuentro entre Independiente y River, por la fecha 12 de la Liga Profesional 2022, se produjo a los 14 minutos del segundo tiempo: Sergio Barreto, defensor del Rojo, agredió dentro del área a Miguel Borja, atacante millonario pero el árbitro Fernando Rapallini entendió que no era penal.
El juez en primera instancia cobró tiro de esquina, pero los encargados del VAR lo llamaron por intercomunicador para que revise la jugada. Tras acercarse a la pantalla ubicada a un costado del campo de juego y mirar la repetición a través de varias cámaras, no cambió su decisión.
La agresión de Barreto contra Borja se produjo luego de que este último, con intenciones de acomodarse dentro del área, le da un topetazo. El mismo pareció ser propio de las acciones de juego, pero el jugador de Independiente no se lo tomó así y reaccionó con un golpe.
Para Rapallini, la acción no puede ser catalogada como infracción y por eso no cobró la pena máxima, algo que generó el enojo de los futbolistas millonarios. Tanta fue la protesta que el arquero Franco Armani se ganó la tarjeta amarilla.