El atípico escenario previo al amistoso entre la Selección argentina y Burkina Faso en el estadio Monumental dejó una historia singular para contar. Tras un caótico traslado internacional que provocó la baja masiva de las principales figuras africanas, el entrenador Amir Abdou debió armar una convocatoria de emergencia compuesta casi en su totalidad por juveniles del seleccionado Sub-23. Entre ellos sobresale Chec Bebel Doumbia, el único futbolista profesional de la delegación que aceptó participar del encuentro ante los campeones del mundo.
Nacido el 15 de noviembre de 2007, Doumbia tiene 18 años, mide 1,93 metros y se desempeña como mediocampista central. Su imponente presencia física y capacidad para disputar los duelos en la mitad de la cancha le permitieron dar el salto profesional en su carrera. Tras dar sus primeros pasos de formación en el fútbol italiano pasando por los clubes SSD Casarano y Team Altamura, captó la atención de cazatalentos europeos.
El mediocampista llegó a Rumania en esta temporada para jugar en el Rapid de Bucarest.
Instagram/its_chec_bebel_doumbia
En febrero de 2026, el Genoa de Italia adquirió el pase de Doumbia como parte de un plan de captación de jóvenes talentos emergentes. Allí fue integrado al plantel principal conducido por Daniele De Rossi, el exjugador de la Roma, campeón mundial con Italia y de recordado paso por Boca Juniors. Aunque no llegó a debutar en la Serie A, integró el banco de suplentes en un encuentro por la Copa Italia. Posteriormente, en agosto, fue cedido a préstamo al Rapid Bucarest de la Primera División de Rumania para sumar mayor rodaje.
La presencia del joven volante en Buenos Aires es consecuencia directa de un insólito conflicto en el seleccionado africano. Tras encontrarse concentrada en Casablanca (Marruecos), la delegación sufrió la cancelación de su vuelo charter original. Frente a la alternativa de afrontar un extenuante viaje de 25 horas en clase turista y en medio de disputas económicas con la federación por el pago de premios, la mayoría de los referentes del plantel profesional rechazaron el traslado y abandonaron la concentración.
El burkinés junto a Daniele De Rossi, en su paso por el Genoa de Italia.
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Con un plantel reorganizado a las apuradas, los dirigidos por Abdou arribaron al Aeropuerto Internacional de Ezeiza cerca de las 15.40 del sábado, apenas cinco horas antes del comienzo del partido pautado para las 21. En medio de este convulsionado contexto, para el joven gigante de 1,93 metros se presenta una oportunidad inigualable en su carrera: ser la bandera de su equipo frente a los cracks de la Selección argentina.