El Olympique de Lyon, uno de los clubes más grandes de Francia, propiedad del empresario estadounidense John Textor, fue sancionado con la pérdida de categoría y la prohibición para incorporar jugadores en el próximo mercado de pases si no consigue solventar sus problemas financieros a final de temporada.
"Restricción de la masa salarial y prohibición de contratación. Descenso cautelar al final de la temporada en curso", fue el comunicado de la DNGC (Dirección Nacional de Control de Gestión), que sacudió al club francés, donde juega el argentino Nicolás Tagliafico. El organismo, que pertenece a la Ligue de Football Professional (LFP), regula a las principales categorías de ese país.
Lyon
Nicolás Tagliafico llegó a Francia a mediados del 2022.
La situación económica del conjunto francés es compleja. En un comunicado de prensa reciente, los dirigentes habían reconocido una deuda financiera de 505 millones de euros y había expresado las dudas de sus auditores considerando "emitir una imposibilidad de certificar sobre las cuentas corporativas y consolidadas de Eagle Football Group".
"Tengo confianza en nuestras cifras. Nunca puedo estar confiado en cómo un organismo regulador considera estas cosas. Creo que la DNCG es independiente de algunas de las presiones que ustedes constatan, pero tenemos muchos enemigos, ya saben, dentro de la junta directiva de la liga, un gran club de Catar”, declaró el estadounidense Textor, aludiendo implícitamente al PSG. Además, agregó: “No tenemos ningún problema de continuidad operativa y de viabilidad financiera”.
Dado el escenario, al Lyon no le quedará mayor remedio que poner a la venta a sus mejores jugadores en el intento de solucionar su delicada situación. En este sentido, nombres como los de Rayan Cherki, Moussa Niakhaté, Warmed Omari, Maxence Caqueret, Saïd Benrahma o Georges Mikautadze prometen generar muchas ofertas de clubs que quieran pescar en el río revuelto de Lyon.
Además de la sanción impuesta al conjunto de Tagliafico, la DNCG castigó a dos instituciones más. El Le Havre AC de la Ligue 1 (control de la nómina y prohibición de contratar con costo) y el Football Club de Martigues, de la segunda división, fue apercibido con las mismas sanciones que el Le Havre, pero con el agregado del descenso como medida cautelar al finalizar la presente temporada por problemas financieros.