Gabriela Sabatini, la reina eterna de Roma: una historia de títulos y cariño que se extiende en el tiempo

La exjugadora argentina ganó cuatro títulos en el Foro Itálico, disputó otras dos finales y construyó una relación única con el público italiano, el cual la coronó con ovaciones y tribunas repletas: cómo fueron esos años de reinado total en los que tuvo de fanático número uno a Diego Maradona.

La carrera de Gabriela Sabatini duró apenas 11 años, pero ese tiempo le alcanzó para convertirse en una de las grandes figuras de la historia del tenis. Ganó 27 títulos profesionales, entre los que se encuentra un Grand Slam, y llegó al puesto N°3 del ranking mundial. Sin embargo, hubo un torneo en el que construyó un vínculo especial y quedó marcado para siempre: Roma. En el Foro Itálico fue campeona en cuatro oportunidades y alcanzó otras dos finales, pero su huella no quedó solo en los resultados. También se convirtió en una figura adorada por el público italiano, que la transformó en una verdadera estrella.

Sabatini

Ahora bien, el certamen no es el mismo de antes porque el torneo de Roma formaba parte de los Tier I, los cuales integraban nueve torneos femeninos que se disputaban entre 1988 y 2008. Desde la temporada 2009, junto a otros torneos de la categoría Tier II, pasaron a llamarse Premier Events.

Sin embargo, en 2021 volvió a cambiar y los Premier Mandatory y los Premier 5 se fusionaron para ser llamados WTA 1000 y alinearse con los Masters 1000, los cuales pertenecen al tenis masculino. En ese rango de torneos se encuentran Indian Wells, Miami, Madrid, Doha, Dubái, Montreal, Cincinnati, Beijing, Wuhan y Roma.

La tenista nacida en Buenos Aires fue campeona en 1988, 1989, 1991 y 1992, y también fue finalista en 1987 y 1993. Su debut había sido en 1985 y, hasta 1996 -cuando se retiró-, tuvo un gran protagonismo.

En un desglose más profundo, la argentina había llegado a la final en 1987 y no pudo llevarse el título, pero sí ganó el certamen en 1988 al derrotar en la final a la canadiense Helen Kelesi en tres sets. En 1989 superó a la española Arantxa Sánchez, también en tres parciales, y lo volvió a lograr. En 1990 llegó a las semifinales y no pudo defender la corona, mientras que en los dos años posteriores sí logró llevarse el título.

SabatinI
Sabatini campeona en 1988 y el trofeo.

Sabatini campeona en 1988 y el trofeo.

En 1991 derrotó a Mónica Seles en sets corridos, al igual que en 1992. En 1993 también se esperaba que volviera a coronarse, pero no pudo en la final ante la española Conchita Martínez. Esa fue la última vez que disputó el partido definitorio, ya que en 1994 cayó en segunda ronda y en 1995, en tercera ronda.

Pero su paso en el torneo no solo se midió en resultados, sino también en el calor de la gente y, como esto se dio en paralelo con el furor de Diego Maradona en Italia, tener a otra deportista argentina brillando en ese mismo país generó aún más revuelo. La jugadora fue una estrella en esa ciudad y eso se contagió a otras partes de la región.

Maradona viendo a Sabatini
Maradona viendo a Sabatini con Giannina en brazos.

Maradona viendo a Sabatini con Giannina en brazos.

Para poner en contexto, Diego fue jugador del Napoli desde 1984 y hasta 1991. En ese lapso no solo contagió a los hinchas del club, sino también a todo el país. Era una de las figuras más relevantes en el lugar y, claramente, a nivel mundial. El furor que generó no tiene comparación, más aún porque consiguió cinco títulos en un club que no tenía el prestigio que generó en el post: dos campeonatos de la Serie A, una Copa UEFA, una Copa Italia y la Supercopa italiana.

Y en su última etapa en el Napoli, Diego fue a ver a Gaby (como también lo hizo en Buenos Aires). Precisamente un 10 de mayo de 1990, y lo hizo con Giannina Maradona en brazos. Pero no era raro verlo a Diego bancar a deportistas argentinos en todos los deportes existentes. Sin embargo, él se reconocía particularmente fanático del tenis y, claramente, de Sabatini.

Sabatini Diego
Gabriela Sabatini con Diego Maradona en Roma en 1990.

Gabriela Sabatini con Diego Maradona en Roma en 1990.

La extenista Rita Grande, fanática de Diego Maradona y del tenis, dio una entrevista en La Nación en 2022 y contó en detalle cómo fue vivir la locura de Gaby en Roma en esa época. “Cuando yo empecé a jugar, ella ya era una gran campeona. En esos años, Roma se convertía en una Little Argentina. Toda la gente cantaba por Gabriela, era una hermosa mujer y una gran deportista. Debe ser el magnetismo de Roma y su sonrisa… ¡La sonrisa! Era una belleza, siempre con simpatía. La gente, en las calles, sigue hablando de Gabriela, la sienten como nuestra, como una de nosotros”, contó.

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“Era la imagen de la alegría, jugaba como una artista y nunca tenía un reproche, una mala cara. Acá encontró su mejor perfil, tal vez porque siempre estuvo acompañada por el cariño de la gente, que la adoptó como propia desde sus inicios. Siempre la aplaudían, el ambiente era único cuando jugaba acá”, sumó.

Si bien el reconocimiento se hacía notar desde mucho tiempo antes, en 1992 los fanáticos colgaron banderas en el Foro Itálico luego de sus cuatro títulos. “Bienvenido a Gabylandia”, “Gaby, un sueño que está adentro de nosotros”, decían alguna de las banderas. Y hasta se puede ver otra con los colores de la bandera argentina que diceRoma es tu casa ”.

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Entre títulos, ovaciones y una conexión única con el público, Gabriela Sabatini convirtió a Roma en mucho más que un torneo dentro de su carrera. Fue el escenario donde alcanzó su versión más dominante, donde aprovechó para lucir más que nunca su revés a una mano —un golpe ya casi extinto— y, también, donde nació un vínculo emocional que sobrevivió al paso del tiempo. Porque más allá de las cuatro coronas y las finales disputadas, la argentina dejó una huella difícil de igualar: la de una campeona admirada no solo por cómo jugaba, sino por el carisma y la cercanía con la que conquistó a toda una ciudad.

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