El exjugador de fútbol Dani Alves, quien compartió equipo con Lionel Messi en el Barcelona y fue una de las figuras de la selección brasileña, fue condenado en 2024 a cuatro años y medio de prisión por haber violado a una mujer en un boliche en la ciudad española de Barcelona. Sin embargo, tras estar 14 meses encerrado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña lo absolvió y salió en libertad. Ahora, en su nueva vida lejos de la cárcel se reconvirtió en predicador evangélico. En una de sus últimas prédicas aseguró: "el fútbol me alejó de Dios".
Alves aseguró que su tiempo en la cárcel lo hizo cambiar profundamente y que ha "hecho un pacto con Dios", por lo que quiere dedicar su vida a difundir su mensaje. Hasta el momento, el exdeportista sigue negando que haya violado a una mujer.
Embed - DANI ALVES se convierte en PREDICADOR EVANGELISTA tras ser absuelto de AGRESIÓN SEXUAL
En las últimas semanas, el brasileño visitó iglesias de Girona y Madrid, en España, donde realizó sermones que rápidamente se viralizaron en las redes sociales. Durante una de sus apariciones en la Iglesia Elim de Girona, Alves habló abiertamente sobre su transformación espiritual y el difícil camino que lo llevó hasta allí.
“Las cosas que vienen de Dios deben tomarse en serio y con fe. Soy prueba viviente de ello. He hecho una alianza con Dios”, dijo Alves ante la congregación. "En medio de la tormenta, en medio del sufrimiento, siempre aparece un mensajero de Dios. En mi momento más oscuro, él me acompañó, me mostró el camino, y hoy recorro este camino gracias a él", agregó.
Después de salir de prisión, Alves mantiene una profunda devoción por la fe evangélica. Alejado de las canchas de fútbol, ahora en su cuenta de Instagram se describe como un "Discípulo de esucristo".