La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) dio a conocer la sanción que le aplicó al capitán, Cristiano Ronaldo, luego de la polémica que generó cuando abandonó la concentración de la Selección debido a un conflicto con el entrenador.
La Federación Portuguesa de Fútbol determinó la suspensión “preventiva no automática del jugador y se atribuyó al proceso el carácter de urgente”.
La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) dio a conocer la sanción que le aplicó al capitán, Cristiano Ronaldo, luego de la polémica que generó cuando abandonó la concentración de la Selección debido a un conflicto con el entrenador.
El conflicto se desató después que el astro portugués dejó de manera imprevista la concentración de la Selección en Copenhague por quedar afuera de los partidos ante Noruega y Dinamarca. La tensión con el seleccionado venía desde Oslo, donde fue suplente y ni siquiera entrenó al día siguiente, gesto que Jorge Jesus minimizó pero que encendió las alarmas.
Tras varios días con declaraciones cruzadas intentado explicar lo que sucedió desde ambas partes, finalmente Portugal terminó informando que el delantero fue suspendido. “Se determinó una suspensión preventiva no automática del jugador y se le otorgó carácter de urgencia”, expresó la FPF en el comunicado oficial, aunque no se detalló cuándo podría ser su regreso.
La iniciación de procedimientos disciplinarios contra Cristiano Ronaldo, por deliberación de la Sección No Profesional, del 9 de octubre de 2026, con el propósito de investigar cualquier relevancia disciplinaria de los hechos participados el 7 de octubre.
Sin perjuicio de la suspensión preventiva automática a la que estaba sujeto hasta la fecha de establecimiento, se determinó la suspensión preventiva no automática del jugador y se atribuyó al proceso el carácter de urgente.
Después de tomarse unos días, Cristiano Ronaldo cumplió su promesa y publicó un comunicado en sus redes sociales con las razones de la inesperada salida de la Selección de Portugal.
El delantero denunció promesas incumplidas por parte del cuerpo técnico y un trato agresivo por parte del entrenador, Jorge Jesús. Además, pidió disculpas por su reacción y deslizó que pudo haber sido su último partido como capitán. El crack aseguró que, tras la sanción, seguirá disponible.
“Tras el Mundial de 2026, preparé una carta para el pueblo portugués, que aún conservo, con las palabras que quiero dirigirles cuando deje definitivamente nuestro equipo. Al finalizar la competición, justo en el vuelo de regreso desde Estados Unidos, el Presidente de la Federación me pidió e insistió en que reconsiderara mi decisión de marcharme porque la FPF quería que continuara”, comenzó explicando y aclaró que ante ello decidió revertir su decisión.
Sin embargo, el conflicto se dio después con las supuestas contradicciones que mantuvo el entrenador con una charla mano a mano que tuvieron en la casa del capitán. “En vísperas del campamento de entrenamiento, el entrenador vino a mi casa en Lisboa para conversar conmigo, a petición suya. La conversación fue tranquila y se respetaron todos los principios acordados en agosto”, indicó.
“Jugué en el partido contra el Alvalade y, a pesar de ser suplente, no provoqué ningún problema. Personalmente le coloqué el brazalete de capitán a Bruno Fernandes, sin imaginar que quizás estaría dando mis últimos pasos como atleta y capitán de la Selección Nacional. Lo importante de aquel día, para mí, fue nuestra victoria. Ganar siempre es bueno, pero ganar en Portugal y para mi país es aún mejor”, aseguró.