El gobierno de Brasil anunció que la Policía Federal investigará el escándalo de manipulación de partidos de fútbol para ganar dinero en las apuestas en línea en el cual fueron procesados por la justicia 16 personas, entre ellos 7 jugadores.
El gobierno de Brasil anunció que la Policía Federal investigará el escándalo de manipulación de partidos de fútbol para ganar dinero en las apuestas en línea en el cual fueron procesados por la justicia 16 personas, entre ellos 7 jugadores.
El anuncio fue realizado por el ministro de Justicia, Flávio Dino, luego de que se revelara que el Poder Judicial del estado de Goiás (centro) acogió una denuncia de la fiscalía que involucraba a apostadores y jugadores que se asociaban para apostar dinero en los sitios de apuestas en línea y manipular acciones y resultados de los partidos.
"Ante las pruebas de manipulación de resultados en competencias deportivas, con repercusión nacional e internacional, determiné que se inicie la acción de la Policía Federal para las investigaciones criminales que están en marcha", aseguró el ministro en las redes sociales.
Lo hizo al salir al cruce del escándalo de las apuestas en línea que ha llevado también a la Confederación del Fútbol Brasileño a pedir asistencia legal a la FIFA para abordar el escándalo.
La Justicia del estado brasileño de Goiás procesó a 16 personas, entre ellas siete futbolistas, por formar parte de mafias del juego que ganan dinero a través de sitios de apuestas, que al mismo tiempo se convirtieron en los principales patrocinadores de la actividad.
El futbolista más conocido de los implicados es Eduardo Bauerman, de Santos, que fue separado del plantel por la directiva del club.
Un comunicado de la fiscalía enviado a Télam informó que además de Bauerman fueron procesados y llevados a juicio Victor Ramos, de Chapecoense, Gabriel Tota, de Ypiranga de Rio Grande do Sul, Igor Carús, de Sport de Recife, Paulo Miranda, de Náutico, Matheus Gomes, del Sergipe, y Fernando Neto, del Sao Bernardo.
La investigación también salpicó a otros dos equipos de primera división: si bien no existieron procesamientos, Fluminense apartó de su plantel al marcador central Vitor Mendes por sospecha de manipulación. Lo mismo hizo Cruzeiro con Richard, jugador que fue descubierto chateando con un apostador que le pedía que cometiera faltas o recibiera una amarilla para ganar la apuesta en los sitios online.
La cadena de noticias Globo informó que el Ministerio de Deportes y el Ministerio de Economía del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva estudian medidas para regular la actividad de las apuestas en línea.
Futbolistas como Marquinhos o Marcelo o exjugadores como Ronaldo y Rivaldo son las principales caras de las propagandas de los sitios de apuestas.
Los diálogos publicados por el sitio UOL Sporte son escalofriantes. El nombre que encabeza las investigaciones es el de Eduardo Bauermann, defensor de Santos. Su relación con las apuestas habría comenzado cuando presuntamente aceptó 50mil reales a cambio de que le saquen una amarilla.
Como no lo hizo, renegoció hacerse expulsar frente a Botafogo. La tarjeta roja llegó, pero una vez finalizado el partido, por lo que no era válida para la casa de apuestas así que perdía su valor.
Eduardo Bauermann: “Hermano, solo avísame con anticipación si realmente vas a poder hacerlo, de lo contrario, ni siquiera obtendré una tarjeta gratis, ¿sabes?”
Apostador: “Quédate en paz, hermano. Va a funcionar. Siempre encontramos una manera. Hermano, si le dijiste a alguien (sobre) la apuesta, dile que no apueste más, ¿te tomaste demasiado tiempo? Estamos juntos, vamos”.
Bauermann: “No, no, ni siquiera dije nada, hermano... Luiz Taveira (mánager del futbolista) también comentó que haría una apuesta, pero estaba bromeando... No creo que lo haga . Pero si alguien me llama aquí para hacerlo, lo corto de inmediato”
Apostador: “¿Qué hiciste con tu vida, hermano? ¿para qué te pagaron, hermano? Vas a pagar por todas mis pérdidas, hermano”.
Apostador: “Mira la mierda que hiciste. Hermano, ¿por qué no hiciste lo que te dije? Hermano, ¿por qué no tomaste esa maldita tarjeta en el primer tiempo? ¿Por qué no me diste un maldito codazo? Hermano, por qué no me escuchas, hermano. Me cagaste otra vez, hermano. Pero esta vez tú lo resolverás. Hermano, vas a arreglar que pague todo. Te pagué, confié en ti, hermano, y me deshonraste otra vez, hermano. No creo esto. No funcionó porque no escuchas a los demás. Era un maldito codazo, una bofetada en la cara de un rival. Eso era todo y no lo hiciste, hermano, porque no quisiste”.
Eduardo Bauermann : “Hombre, de corazón, no fue porque no quería, ¡lo juro! De lo contrario, no lo hubiera tomado ni al final y te hubiera inventado una excusa... “.
Apostador: “ ¿Por qué no le diste un codazo al tipo?”
De acuerdo con lo que investigó el Ministerio Público, el central había hablado con algunos de los compañeros de su equipo para que también incurrieran en la expulsión para que, de esa forma, el apostador ganara casi 1 millón de reales. La apuesta finalmente no prosperó y el apostador quiso cobrarse su venganza.
Eduardo Bauermann: “Perdóname, hermano. Hice lo acordado, sin embargo, desconocía la regla (de que la expulsión no sería convalidada en la apuesta si ocurría después del pitazo final). Seguramente si hubiera sabido que no era válida después del silbato, lo hubiera hecho, sin duda. Pero no sabía y tenía que encontrar la manera... Pero como dije, quiero resolver esto porque soy un padre de familia, tengo una esposa embarazada, dos niños pequeños. Quiero resolver esto para quitarte esta carga de tus cuentas y las mías. Porque debes pensar que estoy tranquilo, pero no lo estoy, hermano. Estoy enojado, muy triste sobre todo esto y quiero resolver la situación. Pido un préstamo en el banco, no tengo idea de a quién, pero trato de ver a alguien para pedir prestado. Solo quiero resolverlo”.
Otro chat que se filtró tuvo como protagonista a Romário Hugo dos Santos, uno de los máximos referentes de la organización criminal. En la conversación se lo ve hablando con su novia, a quien le asegura que asesinará a Bauermann por sus acciones.
Romário: “¿Por qué el niño tomó la tarjeta cuando terminó el juego? Tienes que ver si va a computar. Se va a morir, lo juro (...). Estoy anonadado. De verdad. No es posible. Me va a pagar 800.000 reales (USD 161 mil), amor. Puedes anotarlo”.
Beatriz: “Estoy triste por ti. Vaya, qué diablos. Pero Dios tiene algo muy bueno y muy grande. preparado para ti”.
Romário: “Nunca estuve tan cerca de hacerme rico, amor. No lo entiendes”
Beatri z: “No puedes confiar en ese mono. Demasiado vacilante”.
De esta forma, son siete los futbolistas a quienes la justicia brasileña tiene bajo la mira: Eduardo Bauermann (Santos), Igor Cariús (Sport), Víctor Ramos (Chapecoense), Paulo Miranda (Náutico), Fernando Neto (Sao Bernardo), Matheus Gomes (Sergipe) y Gabriel Tota (Ypiranga); a la vez que también reverá seis partidos del Brasileirao.