Lo abandonaron de chico, estuvo detenido y el esgrima de cuchillo le ordenó la vida: la historia de Federico Lorenzo
Conoció el deporte tras haberlo visto en una revista de artes marciales. Después de salir de prisión, retomó la práctica y hoy enseña la disciplina a otras personas. "La vida me dio una nueva oportunidad y la aproveche", señaló.
Federico encontró en el esgrima de cuchillo la razón para salir adelante.
Camila Alonso Suárez | C5N
Federico Lorenzo cuenta con una historia muy particular: entre abandonos, encierros y cuestiones de salud, el hombre logró reconstruir su vida a partir del deporte. Se convirtió en entrenador de esgrima de cuchillo, un deporte poco practicado en el país, pero que sirvió como puente para sanar sus Cicatrices.
"Tengo una historia de vida dura: me abandonaron de chico, me dejaron a la deriva para que me muriera. Pero por suerte me adoptó una familia hermosa y nunca me faltó nada, mucho menos amor", fue lo primero que soltó Federico sobre sus primeros años de vida.
Pero con el correr del tiempo, la vida lo llevó por malos caminos. Así lo reconoce: "En la adolescencia me empecé a equivocar mucho, las adicciones me llevaron a los peores lugares". Y su vida entró en una especie de pausa
En 2009, por obra del destino, se puso en contacto por primera vez con el esgrima de cuchillo, una versión más agresiva respecto del formato que se realiza en los Juegos Olímpicos. Se usan armas distintas y está fuertemente vinculada al ámbito carcelario. Durante los últimos años fue popularizada en la serie El Marginal por su estilo singular y aguerrido, haciendo hincapié no solo en la cuestión de los golpes, sino también en la capacidad de los esgrimistas de gestar estrategias para derrotar a su rival.
A diferencia de lo que se ve en la ficción de Sebastián Ortega, el deporte no apunta a lastimar. Y si bien se utilizan cuchillos, los puntos se obtienen a partir de tocar al rival. Cada contendiente, también, cuenta con protección en la cara con las caretas tradicionales de esgrima mientras que las mujeres cuentan con protecciones extra en el pecho.
"Conocí el deporte a través de haber visto una revista de artes marciales. Aprendí con un profesor italiano y me enganché" "Conocí el deporte a través de haber visto una revista de artes marciales. Aprendí con un profesor italiano y me enganché"
En 2017 Lorenzo terminó detenido, siendo una de las etapas más duras de su vida. "En la cárcel la pasás mal. Pasás hambre, frío, pero por sobre todas las cosas extrañás a la familia", contó. Igualmente, señaló que nunca bajó los brazos ni quiso dejar de prepararse: como le gusta leer, estudió una carrera universitaria y, a modo de contracara, reconoció que el sistema "pone muchas trabas para quienes evolucionar".
Pero la experiencia del encierro le dejó un profundo aprendizaje: "Me enseñó a valorar el trabajo, a mi familia y sobre todo mi salud. Cuando estaba perdido en las adicciones yo no pensaba en mi salud".
"Muchas veces me pregunto por qué me pasó lo que me pasó. Pero entiendo que yo no tuve la culpa de que mis padres me abandonaran, sí me quedo con lo que tengo: me adoptó una familia hermosa, que me dieron por sobre todas las cosas amor. Me inculcaron valores como el respeto así que estoy agradecido", dijo.
Después de años tras las rejas, Federico recuperó su libertad y volvió a conectarse con el deporte. Después de varios problemas de salud como un preinfarto, haber sufrido algunas dificultades para insertarse en el mercado laboral, el hombre finalmente encontró la puerta que lo haría volver al mercado: ser profesor de ese deporte que tanto ama.
ESGRIMA DE CUCHILLO
Es un deporte altamente vinculado al ámbito carcelario.
Camila Alonso Suárez | C5N
Hoy en día Federico Lorenzo tiene una escuela en la que enseña esgrima de cuchillo en el club Lamadrid, en Villa Devoto. Su grupo se convirtió en uno de los más numerosos del país y cuenta con esgrimistas varones y también mujeres. Pero para él, el grupo es más que un puñado de alumnos que quieren aprender el deporte. Son seres humanos que comparten valores: "Acá somos un grupo en el que nos ayudamos constantemente. Si hay mudanza, nosotros estamos. Si necesitan laburo, acá estamos también para darnos una mano".
A pesar de los traspiés que sufrió, el instructor le es agradecido a todo lo que le pasó. Porque tiene su razón de vivir: su hijo. El nombre lo lleva tatuado en uno de sus puños y que siempre tiene en mente cuando las cosas se complican.
"Lavida me dio otra oportunidad y creo que la estoy aprovechando. La vida sí que da chances... pero queda en uno poder y saber aprovecharlas. Mi papá, que falleció hace poco, pudo verme bien, y mi hijo pudo terminar la secundaria. Ahora me voy a Francia", cerró con cierto dejo de alivio.
Finalmente tuvo su redención: Federico será el primer representante argentino de esgrima de cuchillo invitado al Campeonato Europeo de la especialidad, que se desarrollará el 22 de marzo.