Los 11 hinchas de Independiente que permanecían detenidos tras los incidentes en Avellaneda fueron liberados. Las detenciones se habían producido este sábado, luego de la derrota 2-0 ante Boca como local, que dejó al Rojo a 6 puntos del descenso y generó la furia del público contra los dirigentes.
Los disturbios se produjeron en el playón Erico del estadio Libertadores de América, cerca de la zona que lleva a la sala de conferencias. Los efectivos policiales buscaron disuadir a los hinchas lanzando balas de goma y bombas de gas lacrimógeno que provocaron el caos por algunos minutos.
Como resultado, 11 hinchas de Independiente fueron detenidos y seis policías resultaron heridos. La Agencia de Prevención contra la Violencia en el Deporte (Aprevide) adelantó que se contactará con las autoridades del club para que se aplique derecho de admisión a las personas que protagonizaron los incidentes.
Los detenidos fueron trasladados a la Comisaría 1ra de Avellaneda, donde se les presentaron cargos por "resistencia a la autoridad" y otros delitos, todos excarcelables, por lo que recuperaron la libertad en las últimas horas.
Independiente cerró la Liga Profesional (LPF) con apenas 28 puntos sobre 27 encuentros disputados. Ocupa provisoriamente el puesto 24 de la tabla sobre 28 participantes. Por el momento está solamente por encima de Vélez Sarsfield (27), Colón de Santa Fe (25), Huracán (22) y Arsenal (19).
"Dirigentes, dirigentes, no se los decimos más: si nos mandan al descenso, qué quilombo se va a armar", fue uno de los cantos entonados por los hinchas. Los dirigentes elegidos como blanco en las protestas fueron Daniel Seoane, Secretario general; Jorge Damiani, Secretario deportivo, y el gerente deportivo, Pablo Cavallero.