El argentino Faustino Oro hizo historia este sábado al convertirse en Gran Maestro internacional de ajedrez con apenas 12 años, 6 meses y 26 días, lo que lo convierte en la segunda persona más joven en alcanzar ese logro detrás del estadounidense Abhimanyu Mishra, dueño del récord absoluto desde 2021.
Se trata de la máxima distinción otorgada por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), y no llega como una sorpresa: hace dos años, en 2024, Oro se convirtió en el Maestro Internacional más joven de la historia. La nueva distinción es un hecho sin precedentes en la historia del ajedrez argentino.
El niño, oriundo de Capital Federal, logró el segundo lugar histórico y le quitó el puesto a Sergey Karjakin, de origen ucraniano. El ajedrez argentino, de la mano de Faustino, vuelve a meter a la Argentina entre los países con los mejores ajedrecistas jóvenes a nivel global.
El argentino ya nos acostumbró a sus récords y, desde hace varios años, es noticia porque acumuló marcas históricas desde muy temprana edad en el exigente tablero internacional. En junio de 2024, Oro se transformó en el Maestro Internacional más joven de la historia con apenas 10 años y se metió entre los mejores del ajedrez mundial.
Tras derrotar al legendario Magnus Carlsen, el niño saltó a la fama durante una vertiginosa partida online. Ese triunfo ante el excampeón del mundo popularizó al argentino más allá del circuito profesional y, desde entonces, el pequeño gran maestro ratificó su talento torneo a torneo frente a rivales consagrados.
En el último tiempo, el ajedrecista porteño sumó actuaciones destacadas en diversas competencias europeas organizadas por la FIDE. Su asombrosa madurez y técnica le permitió escalar categorías a una velocidad inusual para el deporte y, a los 12 años, ya disputa partidas en escenarios que otros profesionales alcanzan tras décadas de carrera.
Las exigencias para alcanzar el título de Gran Maestro
Acceder al rango de Gran Maestro implica ingresar en la elite del ajedrez profesional a nivel global. Esta distinción, otorgada por la FIDE, constituye el máximo reconocimiento oficial y certifica que un jugador posee un desempeño técnico de primer nivel en la escala internacional.
La obtención de este título requiere cumplir con requisitos estadísticos y competitivos rigurosos. Los aspirantes deben recolectar tres normas de Gran Maestro en torneos específicos y alcanzar un piso de 2500 puntos en el sistema de ranking Elo, el cual mide el rendimiento según la calidad de los oponentes.
Cada norma exige un desempeño sobresaliente en certámenes donde participen otros referentes ya consagrados en la categoría superior. Faustino Oro avanza sin pausa en la búsqueda de estas acreditaciones para consolidar su posición técnica, un proceso que demanda regularidad en los resultados frente a los mejores exponentes del mundo.