Aaron Molinas, el jugador de 22 años que supo destacarse en el mediocampo de Boca e ilusionó a los hinchas con algunos destellos de juego que hicieron acordar a Juan Román Riquelme, no es tenido en cuenta por el director técnico Hugo Ibarra y mira hacia nuevos horizontes para continuar su carrera. A pesar de su paso por las inferiores de River, el volante está en la mira de San Lorenzo.
Desde la llegada del formoseño al banco xeneize, Molinas perdió terreno y dejó de ser una presencia frecuente en la Bombonera. Ante esto, el joven nacido en La Matanza pidió irse a préstamo a otro club en este mercado de pases y varias instituciones se mostraron interesadas, como Rosario Central, Argentinos Juniors y Tigre.
Parecía que el Matador tenía todos los números para llevarse a Molinas, pero un grande entró en escena: San Lorenzo. Pese al flaco momento institucional y económico, el Ciclón jugará la Copa Sudamericana y busca reforzarse para poder afrontar la doble competencia.
El joven mediocampista se inició a los 6 años en las inferiores de River, donde jugó durante 4 años. Luego, en medio del mal momento institucional que atravesaba el club bajo el mando de Daniel Passarella, pasó a Boca, club del que es hincha su familia. Debutó en 2021 ante Unión de Santa Fe, bajo la dirección técnica de Miguel Ángel Russo.
Ante la falta de minutos de juego, a mediados de 2022 se barajaron dos posibilidades de cesión: a Defensa y Justicia y al club portugués Gil Vicente. Sin embargo, el propio jugador pidió quedarse para pelear la titularidad en Boca.
En esta ocasión, sin embargo, Molinas manifestó su voluntad de ir a préstamo a otro equipo y su futuro podría estar teñido de azulgrana. ¿Se pondrá a las órdenes de Rubén Darío Insúa?