La historia del delantero chileno Alexis Sánchez, conocido como "Niño Maravilla", es el sueño de muchos chicos y chicas alrededor del mundo: nació en una familia muy humilde y de chico trabajó lavando autos en el cementerio de su pueblo, pero se consagró como futbolista, se hizo millonario y hoy es una figura destacada en Europa.
Sánchez nació en Tocopilla, en el norte de Chile. Aunque siempre le gustó el fútbol, su familia no tenía dinero para comprarle unos botines, por lo que consiguió trabajo lavando y cuidando autos en el cementerio local. "Limpiaba autos en el cementerio para poder pagarme los zapatos y ayudar a mi madre. Salía de mi casa y miraba por un agujero para que nadie me viera salir de ahí", recordó en 2014.
De hecho, recién tuvo su primer par de botines a los 15 años gracias a un regalo del alcalde de Tocopilla, quien quedó impresionado después de verlo jugar en el club amateur Arauco. A partir de ese momento se formó en las inferiores de distintos clubes hasta que finalmente hizo su debut en Primera con la camiseta de Cobreloa, el 12 de febrero de 2005.
Alexis Sánchez Selección de Chile
Instagram @alexis_officia1
La carrera de Alexis Sánchez
En marzo de 2005, con solo 16 años, se convirtió en uno de los futbolistas más jóvenes en jugar la Copa Libertadores. Al año siguiente brilló en el Torneo Apertura: convirtió 9 goles en 12 partidos, lo que llamó la atención del Udinese de Italia, que lo compró por u$s3 millones. Sin embargo, el club consideró que necesitaba más experiencia para disputar la Serie A, así que lo cedió a préstamo a Colo Colo.
En 2007 llegó al fútbol argentino para vestir la camiseta de River Plate. En septiembre de ese año se rompió los ligamentos del tobillo izquierdo y estuvo tres meses sin jugar, lo que también lo dejó afuera de los cuatro primeros partidos de la Selección de Chile en las Eliminatorias 2010. Volvió a ser titular en el Clausura 2008 donde el Millonario terminó consagrándose campeón.
A mediados de ese año volvió al Udinese y, mientras estaba en ese club, fue convocado para participar del Mundial de Sudáfrica 2010. Fue elegido por el diario La Gazzetta dello Sport como el "Mejor Jugador de la Liga Italiana" en 2011, justo antes de concretar su pase al Barcelona. Fue el primer futbolista chileno en usar la camiseta del club catalán, donde compartió equipo con Lionel Messi y ganó numerosos títulos.
Luego pasó por Arsenal, Manchester United, Inter de Milán y Olympique de Marsella antes de regresar este año al Udinese. Durante esa época, integró la generación dorada de la Selección chilena que se consagró bicampeona de la Copa América al conquistar los títulos de 2015 y 2016.