Toda la vida se repitió la misma frase: un nueve que ataca y patea mucho al arco es constantemente un jugador productivo. ¿Pero esa forma de juego es realmente útil para el funcionamiento del equipo? ¿Cómo se mide la efectividad? Te lo explica el periodista Julián Giacobbe.
Hay estadísticas que permiten ver qué tan productivo es un futbolista en base a lo que genera. En 2012 se creó una de las métricas más polémicas y determinantes para estudiar el fútbol a nivel mundial: goles esperados (xG).
Con esta novedosa forma se puede medir la posibilidad de disparos y la probabilidad de gol de un equipo. Se calcula que si el jugador está en una determinada posición, en un momento y un tramo específico, va a tener un porcentaje que va de 0 a 100 probabilidades de meter un gol.