Un tremendo escándalo se vivió durante un partido de baseball en el torneo de Major League Baseball (MLB) en el choque entre Chicago White Sox y Cleveland Guardians cuando dos jugadores terminaron peleándose a golpe de puño en el campo de juego.
Un tremendo escándalo se vivió durante un partido de baseball en el torneo de Major League Baseball (MLB) en el choque entre Chicago White Sox y Cleveland Guardians cuando dos jugadores terminaron peleándose a golpe de puño en el campo de juego.
En el choque que se jugó este sábado a la noche, el dominicano José Ramírez y el estadounidense Tim Anderson se cruzaron tras una jugada que empezó con una discusión y terminó a los golpes.
En plena reacción, ambos quedaron cara a cara y Ramírez le empezó a recriminar a su rival y en medio empujones, ambos se posicionaron como una pelea de boxeo. Anderson le empezó a propinar golpes de puño que impactaron en el rostro del dominicano, quien respondió de la misma manera y de derechazo al rostro de Anderson, que cayó al césped prácticamente noqueado.
Rápidamente los compañeros de ambos compañeros intentaron separar, pero terminaron en medio de la gresca, una de las mayores peleas que se han visto en la MLB, y terminó con seis expulsiones.
El partido terminó con la victoria de White Sox por 7 a 4 (box score) sobre Cleveland Guardians, quienes tienen marca de 54-57 y 3,5 juegos detrás de los Mellizos de Minnesota en la División Central de la Liga Americana.
A la expulsión de Ramírez y Ánderson se sumaron la de Terry Francona (manager), Mike Sarbaugh (coach de antesala) y el tapoenro Emmanuel Clase (taponero), por parte de Cleveland, mientras que también echaron a Pedro Grifol (piloto de Chicago).
Tras el polémico partido, José Ramírez comentó lo que fue la violenta disputa. “Dijo que quería pelear. Y si él quería pelear, tenía que defenderme. Yo sentí que le di uno”, aseguró el dominicano y apuntó contra su contrincante al considerar que “entiendo que él no está respetando el juego”. “No desde ayer, sino que viene haciendo eso desde hace tiempo y se le ha hablado”, sostuvo. Anderson no habló.
“Yo mismo le he hablado, le he dicho a él que no puede hacer eso, porque puede lesionar a un muchacho. Lo que él hizo no está bien, me pegó muy fuerte se lo devolví y me invitó a pelear. Si me invita a pelear tengo que actuar”, concluyó.
Por un hecho similar, a Rougned Odor en 2016, le dieron ocho juegos de suspensión (reducidos a siete en apelación).