Tras la seguidilla de derrotas de Boca en los últimos partidos, Juan Román Riquelme se hizo presente el pasado miércoles en la previa de la práctica del turno tarde para motivar a los jugadores, luego de la salida de Sebastián Battaglia y la asunción de Hugo Ibarra.
El objetivo de la charla fue apuntada a la autoestima de los jugadores: levantar el ánimo con una arenga y lograr una reacción positiva, luego de estar atravesando un mal momento desde el rendimiento y los resultados.
En medio de las diferencias e internas entre los líderes del Xeneize y el Consejo de Fútbol, se esperaba un gesto del ídolo de Boca para con el plantel. El principal foco del discurso estuvo puesto en lo que viene en adelante, tras su eliminación de la Copa Libertadores.
Desde que quedó afuera del certamen internacional, el club pasó por varios episodios complicados, entre ellos, el corto circuito que hubo con el consejo, la arenga de Darío Benedetto, que según los rumores estaba direccionado con intencionalidad contra los dirigentes. Él lo desmintió.
Además, reconoció que hubo una amenaza por parte de los jugadores en caso de que no se arreglen los premios otorgados por Conmebol. Luego del caos que envuelve al mundo Boca, el foco estará puesto en el partido del próximo domingo ante Estudiantes.