Boca ganó 2 a 0 ante Barracas Central y aseguró su clasificación a los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional. Pero la algarabía dio lugar a la preocupación por la rodilla izquierda de Diego González. Este domingo se confirmó una lesión de meniscos, que marginará al Pulpo de las canchas por un tiempo.
El mediocampista ingresó a los 25 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Juan Ramírez, y momentos después hizo notar que algo había pasado en su rodilla izquierda.
Tras realizarse los estudios correspondientes, el domingo se confirmó que el Pulpo sufrió la rotura de los meniscos de su rodilla izquierda, por lo que deberá ser operado. Estará fuera de las canchas por un poco más de un mes.
La lesión no puede ser más inoportuna para González. El mediocampista cumplió la última de las tres fechas de suspensión en la Libertadores en la derrota ante Corinthians y estaba en los planes de Battaglia para integrar el once inicial el miércoles frente a Always Ready.
No es el primer problema físico que condiciona al Pulpo en Boca, ya que el mediocampista había sufrido una sindesmosis tibioperonea distal con lesión del ligamento deltoide de tobillo izquierdo, ocurrida en la final de la Copa Diego Maradona, en la que el Xeneize se consagró campeón tras superar por penales a Banfield. Fue operado y estuvo afuera durante tres meses.