En la mitología maya, el sueño era visto como un viaje al inframundo, Xibalbá. Para asegurar un buen descanso y un regreso seguro al mundo terrenal de los vivos, se realizaban diversos rituales antes de dormir. Te contamos uno de ellos que no falla en esta nota.
Xibalbá era el reino de los muertos y estaba constituido por seres sobrenaturales, deidades y espíritus malignos. Los mayas creían que durante el sueño, el alma del durmiente viajaba al inframundo y podía conectar con los espíritus y las deidades que allí vivían.
El sueño también era visto como una oportunidad para la comunicación con los ancestros y los espíritus de los antepasados, quienes podían enviar mensajes, avisos o prevenciones a través del mundo onírico. Por lo tanto, los sueños tenían un relevante grado de significación espiritual y ceremonial en esta milenaria cultura, y se consideraban una forma de conexión con el mundo incorpóreo y el inframundo.