Atracción del dinero: cuál es el ritual que tenés que hacer con un billete según el Feng Shui

La filosofía oriental nos recomienda, para tener éxito, tener una intención de abundancia en la mente. Conocé los detalles y cuál es la noche ideal para llevarlo a cabo.

El Feng Shui, filosofía oriental que tiene como objetivo equilibrar las energías en nuestros espacios físicos, nos recomienda cuál es el ritual que tenemos que hacer con un billete y azúcar para atraer el dinero. Los expertos en esta disciplina recomiendan aprovechar la primera noche de luna llena para realizar esta poderosa ceremonia de abundancia.

Este ritual nos ayudará a multiplicar el dinero que nos ingresa y, al mismo tiempo, llamar la prosperidad económica en todos sus aspectos hacia nosotros. Según el Feng Shui, para hacer realizarlo con éxito se necesita un billete de la más alta denominación, azúcar, un frasco de vidrio con tapa, de ser posible sin uso y una clara intención de abundancia en mente. Conocé cómo es el paso a paso.

Cómo atraer el dinero con el ritual del billete del Feng Shui

Para realizar este ritual con un billete vas a tener que hacer lo siguiente:

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Cómo atraer el dinero con el ritual del billete del Feng Shui

Cómo atraer el dinero con el ritual del billete del Feng Shui

  • Enrollá el billete y colocalo dentro de un frasco de vidrio.
  • Llená el frasco de azúcar hasta que el billete quede totalmente cubierto.
  • Tapá el frasco y dejalo tres noches seguidas expuesto a la luz de la luna llena.
  • Retirá el billete en la cuarta noche y guardarlo en la billetera como amuleto de la suerte y para atraer abundancia.

Qué es el Feng Shui

El Feng Shui es una disciplina o filosofía milenaria que tiene como objetivo alcanzar la armonía en el hogar a través del acomodo de los objetos, el buen uso de los colores y la colocación de las plantas en diferentes sectores, entre otras cosas. Esto permite que la energía fluya a favor de la persona.

La filosofía china data de hace 3.500 años con la intención de lograr un equilibrio de la energía de la persona, a través de la distribución y orientación de los espacios en los que se desarrollan sus actividades cotidianas. No solamente es el hogar, también abarca el lugar de trabajo, por ejemplo.