Trans.ti: la tecnología le abre las puertas al colectivo travesti trans

En un sector en el que el 80% de los trabajadores son varones, una opción que visibiliza y brinda nuevas oportunidades a un colectivo con el acceso restringido a diversos espacios de la sociedad.

Trans.Ti es una empresa con impacto social, fundada en 2018 por el ingeniero en Sistemas Daniel Coletti y la licenciada en Literatura Vanesa Perelló. Pareja y compañeros de vida desde hace 15 años, contratan casi exclusivamente al colectivo travesti trans y hoy ya cuentan con 22 empleadxs. Así suman oportunidades laborales a este colectivo vulnerado. Los servicios que brindan son administrativos y digitales, de mucho volumen, desde transcripciones, data entry, traducciones y búsquedas en internet hasta la generación de contactos.

Coletti fue presidente de CAdESoL (Cámara Argentina de Empresas de Software Libre) y fue su experiencia de 20 años en este tipo de comunidades Open Source lo que lo impulsó a dedicarse a crear espacios en donde el trabajo colaborativo funciona y crea valor. El objetivo de la empresa es acercar la información tecnológica a personas que no la tenían a la vista para que puedan convertirse en profesionales. En definitiva, intervenir en favor de colectivos vulnerables que tienen el acceso restringido a ciertos espacios de la sociedad.

Periodista: ¿Por qué eligieron la comunidad TTT?

Vanesa Perelló: Elegimos impactar en la comunidad travesti trans, porque dentro del colectivo de las diversidades es el que menos oportunidades de inserción laboral tuvo y tiene. Desde que empiezan a manifestar su identidad reciben múltiples violencias, en principio y en su mayoría dentro del núcleo familiar. Continúa en la escolaridad, sobre todo en el secundario, provocando la falta de continuidad en los estudios. Después en una situación de entrevista laboral reciben la mirada del otro y esa mirada en esta sociedad sigue siendo hostil.

P: ¿Cuál fue el puntapié para entrar en contacto con la comunidad travesti trans desde la perspectiva de la tecnología y lo digital?

Daniel Coletti: Hace 10 años un colega me mostró lo que hacían las empresas de impacto social y quedé anonadado. Después en el 2015 se produjo el movimiento “Ni una menos”, lo que me llevó a una revisión interna como varón CIS (personas que sí se identifican con la asignación sexo genérica al nacer) heterosexual, empezando un camino de deconstrucción. Desde ahí la primera persona de la comunidad con la que me vinculé en un diálogo de ida y vuelta para entender al colectivo fue Paula Arraigada, militante peronista y primera candidata a diputada transgénero de la nación. Así fuimos descubriendo con Vanesa las necesidades en las que podíamos ayudar.

P: ¿Podemos creerle a las marcas sobre el rainbow washing?

DC: Cada empresa tiene diferentes búsquedas. Las que se acercan a alguien LGBT por pinkwashing o rainbow washing y otras que buscan aportar su grano de arena sumando perfiles de disidencias para que sean totalmente productivos en la compañía, generando impacto social y hasta algunas crean políticas internas.

P: ¿Por qué hay tantos prejuicios?

VP: Lo que sustenta el prejuicio es el miedo a “un otro”, miedo a que la manera de estar en el mundo se altere conviviendo con ese otro. Como sociedad necesitamos entender que las personas entre sí no somos tan distintas, aceptar lo diverso porque nos hace más fuertes, creativos y mejores seres humanos.

DC: Principalmente la discriminación es generada por la sociedad sin un basamento real. Es un círculo vicioso que genera que muchas de las realidades sean profecías autocumplidas, porque llevan a las personas a la autoexclusión por la exclusión misma de la sociedad. También sé que este colectivo es muy diverso y variado, hay quienes tienen privilegios y quienes no tienen ningún privilegio, pero todas las personas la pasan mal o la pasaron muy mal en algún momento, simplemente por cómo se las mira.

P: El mundo del gaming permite a cada persona tomar el rol que quiera, sin embargo hay muchos casos de violencia de género y discursos de odio. ¿El mercado tecnológico, realmente incorpora la diversidad?

DC: En el ámbito de la tecnología está la idea de “aceptamos”, y es porque los nerds siempre fuimos excluidos, pero la verdad es que la comunidad de tecnólogos y tecnólogas es en sí misma una extracción de la comunidad general. Si preguntas en ese mercado si contratarían trans, seguro te dicen que “Sí”, nunca lo van a negar, pero la realidad es que en el trato cotidiano aparecen rispideces por su autodeterminación de sexo y género. Que el 80% de las personas que trabajan en tecnología sean varones CIS ya marca una tendencia. Porque los "techos de cristal" que no se ven estarán hasta que no haya un cambio social más profundo.

¿Cómo es el proceso para ser parte de Trans.ti?

Reciben los currículums en el sitio web. Cuando se abre un puesto de trabajo, según las habilidades necesarias para la posición, se evalúa a los postulantes con entrevistas. Vanesa y Daniel cuentan que "nos llegan CVs de todo tipo, alrededor de 15 por mes, de quienes están en la mayor vulnerabilidad y otros más privilegiados. También reforzamos con un plan de capacitaciones y charlas que está abierto a toda la comunidad, con temas desde metodologías ágiles a softwares populares".

Renzo trabaja hace poco más de 2 meses en el NOC le a empresa, un centro de operaciones de redes y monitoreo de servicios de clientes. Al tener una base de conocimiento técnico y hablar inglés, uno de los requisitos que tenía el cliente por ser del exterior, fue capacitado y desarrolla sus tareas junto a otras 6 personas. “No pensaba que iba a tener la oportunidad de ser parte de algo tan increíble, porque para mí es increíble aunque para otro sea tan simple. Para personas como nosotros es algo muy difícil de lograr”, relató a C5N.

Datos importantes:

  • La esperanza de vida de la comunidad trans en la Argentina es de 40 años.
  • Sólo el 2% de la comunidad trans finalizó estudios universitarios, poco más de la mitad aprobó el nivel primero y el 20% el nivel secundario.
  • Más del 80% no cuenta con cobertura médica.
  • Ocho de cada 10 personas del colectivo trans declaran que su identidad les dificulta la búsqueda laboral.