Noruega evalúa prohibir el uso de anteojos inteligentes con cámaras y micrófonos incorporados para frenar la vigilancia encubierta en lugares públicos. La ministra de Digitalización y Administración Gubernamental, Karianne Tung, advirtió sobre los riesgos latentes de estas tecnologías para la intimidad ciudadana.
El gobierno europeo planea regular estrictamente los dispositivos portátiles de grabación, incluyendo los populares modelos comercializados por Meta junto a Ray-Ban y Oakley. Diversos sectores críticos han calificado estos equipos tecnológicos bajo el término de "pervertidos" debido al potencial acoso.
La funcionaria enfatizó textualmente que “debemos impedir que este equipo se utilicen para vigilar a otras personas en espacios públicos”. Las medidas oficiales contemplan restringir drásticamente el reconocimiento facial urbano e incorporar normativas hacia auriculares o sombreros con lentes integrados.
Organismos internacionales y medios especializados como TechCrunch recuerdan que estos temores se arrastran desde el lanzamiento de Google Glass en 2012. Ante este escenario, la administración noruega conformará un equipo de especialistas para diseñar nuevas garantías regulatorias sobre la privacidad.
Mark Zuckerberg, con las lentes inteligentes que lanzó Meta.
Por qué se puso el ojo sobre los lentes inteligentes
El rechazo a los anteojos inteligentes trasciende las fronteras de Noruega y acumula fuertes demandas judiciales en Europa. En agosto, la organización sin fines de lucro alemana HateAid demandó a Meta por considerar que sus cámaras ocultas violan la normativa comunitaria de protección de datos.
En su presentación formal, HateAid argumentó que la comercialización masiva de estos smartglasses constituye un delito directo contra la intimidad ciudadana. A esta ofensiva legal se sumó una coalición de más de 70 organizaciones de derechos civiles mediante una carta dirigida a Mark Zuckerberg.
El colectivo civil alertó que la combinación de grabación discreta y herramientas biométricas empodera silenciosamente a acosadores y depredadores sexuales. Textualmente señalaron: “Deberíamos poder llevar una vida normal sin temor a que verifiquen silenciosa e invisiblemente nuestras identidades”.
Los parlamentos internacionales también impulsan restricciones preventivas para frenar abusos tecnológicos en la vía pública. En junio, legisladores de Pensilvania presentaron un proyecto de ley liderado por Joe Ciresi para exigir indicadores luminosos obligatorios e inalterables durante cada grabación.