"Yo no maté a mi hijo", aseguró la madre de Ángel, el niño que murió en Comodoro Rivadavia

Mariela Andrade se defendió de las acusaciones y apuntó contra su expareja. "Abusó de mi ignorancia y me echó a la calle", sostuvo.

Mariela Andrade, la madre de Ángel, el menor que perdió la vida en circunstancias sospechosas en Comodoro Rivadavia, habló por primera vez y rechazó su participación en el trágico desenlace. "Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué", expresó la mujer en una entrevista con ADNSUR.

Sobre el último domingo, la madre detalló que el niño se acostó en su cama sin problemas evidentes tras un paso por el baño. Minutos después, su actual pareja le advirtió sobre la falta de respiración del pequeño: "No respira". "Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", relató.

Ante la emergencia, la pareja solicitó auxilio en la vía pública por el estado de inconsciencia del menor. Cuando arribaron los médicos, el paciente presentaba un cuadro crítico. "Tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno", puntualizó.

La mujer exigió respuestas por las lesiones internas detectadas en los estudios forenses y reiteró su postura frente al caso. "Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada", argumentó con firmeza.

La familia materna denuncia amenazas y conflictos previos

La entrevistada acusó a su expareja y padre del niño por constantes episodios de violencia durante el embarazo y los primeros meses de vida del menor. Según su testimonio, los problemas de adicción del hombre motivaron la separación. "Abusó de mi ignorancia y me echó a la calle", rememoró.

Luego de un tiempo de distancia, Mariela inició un proceso judicial para obtener la guarda de su hijo. Ese recorrido legal culminó en noviembre, momento en el cual Ángel se mudó a la nueva casa de su madre.

Por último, la mujer justificó su ausencia en el velorio por temor a represalias. "Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija", sostuvo.

A su vez, desmintió un abandono en el hospital e indicó que un profesional de la salud desestimó ataques físicos. "El director pediátrico salió a hablar y dijo que mi hijo entró a la guardia y no tenía signos de violencia", concluyó.

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