El periodista deportivo Renzo Pantich fue repudiado de forma masiva en la red social X este fin de semana tras la difusión de un video en el que se lo ve estafar a un hincha japonés en un intercambio de camisetas. El comunicador entregó una casaca trucha de la Selección argentina a cambio de una oficial de Japón y se burló de la víctima frente a la cámara.
Pantich, quien se presenta en sus redes sociales como periodista deportivo, licenciado en Ciencias de la Comunicación e hincha de River Plate, forma parte del equipo de trabajo de Flavio Azzaro en la plataforma Azzenstream. La difusión de las imágenes generó una ola de críticas hacia su ética profesional y personal por parte de miles de usuarios.
El registro audiovisual exhibe el momento exacto de la transacción entre ambos hombres. Mientras el hincha asiático entregó de buena fe una prenda original de su país, el cronista argentino le otorgó una réplica ilegal de escaso valor comercial y de una talla visiblemente menor a la adecuada.
Además del engaño material, el reportero aprovechó el desconocimiento del idioma de su interlocutor para lanzar comentarios irónicos. "Esa no te va a entrar, Japo, pero te queda de recuerdo", expresó Pantich ante la cámara, con el fin de mofarse del damnificado y de su incapacidad para comprender el castellano.
Las respuestas de los internautas incluyeron fuertes calificativos y muestras de vergüenza ajena hacia el accionar del profesional. "Sos una estafa de persona, le robaste a un tipo que actuó de buena fe", sentenció un usuario, mientras que otro perfil escribió: "Qué tipo miserable, hacés pasar vergüenza a todo el país frente a culturas respetuosas".
"Sos un garca y un sinvergüenza, te aprovechaste de la inocencia de un tipo que no te entendía nada", sentenció otro internauta en la publicación. En el mismo tono, otro perfil escribió: "Qué pedazo de lacra miserable, das asco como persona y sos una vergüenza nacional frente a una cultura tan respetuosa como la japonesa".
El escándalo digital provocó además pedidos masivos para que la producción de Azzenstream desvincule al cronista de sus tareas habituales. Hasta el momento, ni el protagonista del video ni las autoridades del canal de streaming emitieron declaraciones oficiales o pedidos de disculpas con respecto al incidente.