Un restaurante ubicado en un club del barrio porteño de Parque Chacabuco sufrió un insólito robo de parte de una persona que había comenzado a trabajar en el lugar dos días antes, quien ingresó al local cuando no había nadie y, ya conocedor del lugar, se llevó $100 mil y un teléfono celular.
El ladrón, que se había presentado como Nicolás, había empezado a trabajar el pasado viernes como ayudante de cocina. Ese día, terminó su jornada y se fue, con total normalidad.
El sábado, el joven no se presentó en el lugar y adujo un "problema personal" relacionado con su pareja, pero confirmó que continuaría trabajando.
El domingo, cuando el restaurante estaba cerrado, pudo acceder al lugar a través del club, que estaba en plena actividad deportiva. Ya conociendo el lugar, llegó hasta la caja registradora y se llevó $100 mil que estaban destinados al pago de proveedores, además de un teléfono celular.
El lunes, tras darse cuenta del robo, los dueños observaron las grabaciones de las cámaras de seguridad. A Marcela, una de las propietarias, el ladrón le resultó familiar. Un detalle lo delataba: estaba vestido igual que el joven que había comenzado a trabajar el viernes. Cuando en un momento se sacó el barbijo, quedó confirmado: se trataba del supuesto Nicolás.
Intentaron ubicarlo, pero no atendía el teléfono que había dado como contacto. Tampoco el celular que se robó.
El joven dio datos falsos y aún no logró ser identificado.