Una verdadera batalla campal se desató en La Calera, Córdoba, por la 5ta fecha de la Liga de Punilla. Apenas a 15 minutos de comenzado el partido, jugadores de la categoría 2005-2006 de Martín Ferreyra de Malagueño y Rumy terminaron a las piñas.
Una verdadera batalla campal se desató en La Calera, Córdoba, por la 5ta fecha de la Liga de Punilla. Apenas a 15 minutos de comenzado el partido, jugadores de la categoría 2005-2006 de Martín Ferreyra de Malagueño y Rumy terminaron a las piñas.
Si bien todo se habría originado por una falta, el origen de la gresca se desconoce. Lo cierto es que las imágenes muestran que el partido se fue de las manos: se ve cómo un grupo de chicos se dirige a golpear directamente a uno, quien sufrió cuatro fracturas en su tabique y la deformación de la cara.
El agravante de la situación se dio a partir de que padres e hinchas se metieron a pelear. “Se metieron todos, me pegaron una trompada y me caí al suelo. En cuanto me levanté, me pegaron una patada en la cara”, señaló el damnificado a El Doce, quien afirmó que estuvo 45 minutos inconsciente.
El encuentro terminó con ocho expulsados por equipo y desde la liga aseguraron que comenzarán las investigaciones para imputar las sanciones correspondientes.