Una joven de 20 años denunció que fue abusada por un enfermero en un hospital de Córdoba

La víctima estaba internada por depresión en el área psiquiátrica del centro de salud Tránsito Cáceres de Allende. El caso salió a la luz a partir del testimonio de una compañera de habitación que presenció el episodio.

Una joven de 20 años denunció que un enfermero la abusó sexualmente durante su internación en el área de psiquiatría del Hospital Tránsito Cáceres de Allende, en la capital cordobesa. El ataque ocurrió entre el 13 y el 20 de agosto, cuando la paciente permanecía bajo los efectos de una fuerte medicación por un cuadro de depresión.

La situación se conoció a partir del testimonio de una compañera de habitación, quien presenció el episodio durante la noche e informó lo sucedido dentro del establecimiento. La testigo quedó incorporada a la causa judicial y su relato permitió que la familia de la víctima realizara la presentación formal tras el alta médica de la joven.

La madre de la paciente cuestionó el abordaje médico aplicado en la institución estatal, donde la internación buscaba la estabilización de la joven. La mujer afirmó que al ingreso le aumentaron cinco veces la dosis habitual de sus fármacos y sostuvo que "la dejaron prácticamente inconsciente".

Los familiares acusaron a las autoridades del hospital por la falta de comunicación sobre el hecho durante la estadía de la víctima. Asimismo, la madre señaló que una responsable del área justificó la inacción con la mayoría de edad de la paciente para consentir, postura que la testigo rechazó de inmediato ante la falta de lucidez de la agredida.

La querella exige la imputación del enfermero acusado

El trabajador señalado tiene 60 años y se desempeña además como delegado gremial en el centro sanitario. La víctima logró identificar al hombre tras su regreso al domicilio, razón por la cual la querella solicitó su apartado preventivo para evitar riesgos sobre otros pacientes.

La abogada de la víctima, Fernanda Alaniz, confirmó la identificación del sospechoso y reclamó medidas urgentes de protección. Sobre la permanencia del acusado en su puesto, la letrada sostuvo: "Creemos que es un riesgo para todos los ciudadanos que acceden a la salud pública en el Hospital Tránsito Cáceres".

La representación legal indicó que la causa cuenta con elementos clave para el avance de la investigación, entre los que destaca material biológico hallado en el cuerpo de la joven. En ese sentido, Alaniz solicitó peritajes específicos y remarcó: "Ya tienen material probatorio para una imputación y eso no ha ocurrido hasta el momento".

El caso quedó radicado en la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual de Segundo Turno, a cargo de Ingrid Vago. La fiscalía ordenó las primeras medidas probatorias para la recolección de testimonios y la preservación de las evidencias biológicas aportadas por la querella.