Un violento temporal con vientos huracanados azotó el sur de la provincia de Santa Fe durante la madrugada de este sábado. El fenómeno meteorológico afectó severamente al departamento Belgrano, donde se registraron ráfagas superiores a los 150 kilómetros por hora que generaron múltiples destrozos materiales.
El epicentro de la tormenta ocurrió en la madrugada, cerca de las 5 de la mañana, en la localidad de Montes de Oca. La fuerza del viento provocó voladuras de techos, caída de árboles y el colapso de los servicios básicos. Por esta situación, gran parte de la población permanece actualmente sin suministro eléctrico.
Sobre la autopista Rosario–Córdoba, a la altura de Armstrong, las ráfagas laterales volcaron dos camiones de gran porte. Los choferes debieron ser rescatados y trasladados al hospital local por Bomberos Voluntarios con heridas diversas, mientras que el tránsito en la zona fue restringido debido a los operativos de seguridad.
El meteorólogo Diego Angeli, en diálogo con Lucila Entín y Adrián Salonia en C5N, explicó que los daños estructurales resultan compatibles con vientos tornádicos de gran intensidad. "Los daños fueron provocados por vientos de 150 kilómetros por hora", señaló el especialista durante la transmisión y resaltó que el nivel de destrucción observado en la zona es significativo.
Angeli destacó que el fenómeno dejó estructuras metálicas completamente retorcidas en fábricas, tinglados y galpones de la región rural. "Tenemos un daño compatible con un huracán arrasando una ciudad", advirtió el profesional sobre la situación. Los peritajes determinarán si existió la formación de un tornado o un vórtice tornádico.
En la localidad de Bouquet, las viviendas sufrieron desprendimientos de mampostería y la red de comunicaciones quedó totalmente interrumpida. Personal de Protección Civil trabaja para restablecer la conexión en las áreas afectadas, ya que el pueblo se encuentra aislado y sin señal telefónica debido al colapso de la infraestructura.
Las fuerzas de seguridad y dotaciones de bomberos de cinco localidades distintas se mantienen en alerta máxima. Aunque se esperan lluvias aisladas para las próximas horas, no prevén un grado de severidad similar al ocurrido. La prioridad, según las autoridades, se concentrará despejar las rutas y asistir a damnificados.