Esta es la historia de uno de los asesinos y femicidas más conocidos de EEUU.
Un asesino en serie estadounidense sembró terror. Su identificación fue compleja debido a su método y comportamiento.
Fue conocido por distintos apodos criminales en California, incluso mientras trabajaba como policía e investigaba sus propios delitos.
En 2018 Joseph DeAngelo fue identificado por ADN, detenido en Sacramento y condenado en 2020 a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Intentó justificar sus crímenes fingiendo trastornos mentales, una táctica que ya había usado en 1979 y que quedó desacreditada por su propio historial.
A lo largo de los últimos años, Estados Unidos registró algunos de los casos de criminalidad más inquietantes del mundo, protagonizados por asesinos en serie cuya crueldad quedó grabada en la memoria colectiva. Entre ellos, hubo uno que se destacó por la cantidad de crímenes y violaciones que realizó, y por la cantidad de apodos que recibió, cada uno reflejando aspectos diferentes de sus métodos.
Su movilidad, el perfil de sus víctimas y la manera en que interactuaba con las autoridades añadieron complejidad a la búsqueda. A pesar de ello, la presión pública y el avance de nuevas técnicas forenses terminaron aportando piezas fundamentales para reconstruir su recorrido. Finalmente, se conocieron detalles sobre cómo Joseph DeAngelo fue capturado, un capítulo que cerró parcialmente una historia marcada por el terror y la incertidumbre.
Cuál es la historia de Joseph DeAngelo y cómo fue descubierto por sus asesinatos
-Joseph DeAngelo
Joseph DeAngelo estudiaba a sus víctimas durante días, observando sus hábitos antes de ingresar a sus casas con el rostro cubierto para someterlas, agredirlas sexualmente y asesinarlas.
Al comienzo elegía mujeres que vivían solas, pero luego amplió su violencia hacia parejas. Además de los ataques, se quedaba con anillos, fotografías y otros objetos personales como trofeos macabros. Cada etapa de su actividad criminal en distintas zonas de California hizo que recibiera nuevos apodos, entre ellos el Merodeador de Visalia, el Violador de la Zona Este, el Acosador Nocturno Original y, finalmente, el Asesino del Estado Dorado.
Sus crímenes, cometidos entre las décadas de 1970 y 1980, incluyen al menos 13 asesinatos y decenas de violaciones. Durante su primera ola de delitos, entre 1974 y 1975, actuó como el Merodeador de Visalia, responsable de 120 robos en un área reducida. Irónicamente, era policía en una localidad cercana e incluso integraba el equipo que intentaba capturar al delincuente que resultó ser él mismo.
Su arresto llegó en abril de 2018, casi cuarenta años después de sus últimos ataques, cuando los investigadores lograron identificarlo mediante pruebas de ADN y lo detuvieron en su casa en Citrus Heights, un suburbio tranquilo de Sacramento. En 2020 fue declarado culpable de múltiples asesinatos y condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Según quienes analizaron sus interrogatorios, DeAngelo se comportaba de manera fría y calculadora. Mientras lo confrontaban con los crímenes, permanecía inmóvil durante largos periodos, hasta que empezó a murmurar frases como “No quería hacerlo. Jerry me obligó”, intentando sostener una defensa basada en un supuesto trastorno de personalidad múltiple. Lo que no consideró es que aquella estrategia ya había sido desmentida en el pasado. En 1979, cuando fue detenido por robar repelente para perros y un martillo, había fingido un episodio de locura, balbuceando y actuando de forma incoherente frente al personal de seguridad del comercio. Sin embargo, al llegar la policía admitió que había simulado todo para evitar ser arrestado. Esa maniobra previa dejó claro que su intento de justificar los crímenes con un cuadro mental no era creíble.