Tragedia en Corrientes: un niño de 12 años murió al tocar un alambrado eléctrico

Giovani García caminaba con amigos a la vera del río Paraná cuando rozó un cerco electrificado. Su familia denunció abandono, pidió justicia en diálogo con C5N y apuntó contra el complejo turístico lindero al lugar del hecho.

Un niño de 12 años murió electrocutado en Corrientes tras tocar un alambrado que, según denuncian sus familiares, estaba conectado a 220 voltios. El hecho ocurrió en un sendero a la vera del río Paraná, junto al perímetro de un complejo de cabañas llamado Pedro Pirá.

Según reconstruyeron sus familiares, el lugar había quedado reducido a un estrecho paso luego de que el predio privado avanzara sobre el terreno, dejando apenas un camino para quienes viven en la zona y utilizan la costa como espacio cotidiano de circulación. En ese contexto, el alambrado perimetral se convirtió en una trampa mortal.

Giovani fue el primero en tocar el cerco. No sabía que estaba electrificado. Quedó pegado y murió prácticamente en el acto. Sus amigos intentaron ayudarlo desesperadamente, mientras, según relataron, el dueño del lugar pedía que cortaran la energía bajando la llave térmica.

La escena, marcada por la desesperación y la falta de respuesta inmediata, es uno de los ejes de la denuncia que impulsa la familia. “Estoy devastada. No puedo creer que hayan pasado tantos días sin mi hijo. Me duele mucho salir al aire, pero sé que tengo que hacerlo para pedir justicia”, expresó Mayra, la madre del niño, en diálogo con C5N.

El reclamo no se limita a las circunstancias del accidente, sino también a lo que consideran un abandono posterior. “Nunca se acercó nadie. Lo dejaron tirado. Había muchos adultos y a mi nene lo dejaron tirado. Mi sobrino de 15 años le hizo RCP en el lugar. Subió a la ambulancia con mi hijo. Él viene a contarme lo que pasó. Nadie se acercó ni lo ayudó. Dejaron tirado a un nene de 12 años”, denunció.

La mujer también relató el dramático momento en el hospital: “Yo llegué y estaban intentando reanimarlo. Yo lo único que pido es que el Poder Judicial de Corrientes investigue qué pasó con mi niño”.

A diez días de la tragedia, la familia sostiene el reclamo y pone el foco en la responsabilidad que podría caberle al complejo turístico. “Nosotros confiamos en el fiscal, creemos que él va a hacer su trabajo. Queremos que se hagan las cosas como corresponde. Murió un nene que tenía toda la vida por delante”, afirmó Marisa, su tía.

El caso, además, expone una realidad social más amplia. “Es habitual que en esta provincia de pesca y caza los niños salgan a la vera del río. Somos una familia humilde que vive de la pesca. Su papá está destruido, era su compañero”, explicó.

En ese sentido, también cuestionó lo que considera una desigualdad estructural: “¿Por qué siempre la gente humilde tiene que sufrir y el poder tapa todo? No buscamos dinero, buscamos justicia. Si el dueño del complejo tiene responsabilidad, que pague”.