En la Argentina, el dinero sigue siendo uno de los mayores tabúes sociales. Cuando llega el momento de abrir la billetera o discutir el presupuesto, la conversación se corta, generando cortocircuitos que a corto y largo plazo, pueden ser determinantes para el futuro de las parejas.
Tips para mantener la economía y la salud de la pareja sin fracasar en el intento
Más allá de las cuestiones vinculares, las finanzas tanto individuales como las de la familia constituyen uno de los principales motivos de separación y divorcio. Cuáles son las recomendaciones de los expertos.
Paradójicamente, el único familiar que se elige por voluntad propia en la vida es la pareja, algo que muchas veces se hace sin saber cómo administra su economía.
Conocer a una pareja, más allá de aquello que conecta a nivel sentimental, ideológico o bien de intereses, también debería implicar una conversación de finanzas para determinar los objetivos individuales y en común para proyectar a largo plazo.
La asesora financiera Noelia Van Haaster puntualizó en el hecho de que "nos relacionamos con el dinero con la referencia de cómo lo hacen en nuestra familia. Si vengo de familia emprendedora, probablemente sea emprendedor. En cambio, si vengo de académicos, ni piense en no tener aguinaldo o vacaciones. Eso, al momento de formar pareja es muy importante".
En otras culturas, cuando los objetivos financieros y el sustento se debaten abiertamente desde la primera cita, en nuestro país es un tema que se esquiva, o directamente se evita. Entonces, el costo de este silencio es altísimo: la falta de comunicación financiera es una de las principales fuentes de estrés y la antesala de discusiones que se transforman en bolas de nieve inmanejables.
¿Por qué es tan difícil hablar de dinero? "El dinero es alcahuete", sostiene la asesora en diálogo con C5N, explicando que hablar de plata pone de manifiesto "lo que realmente sentimos, pensamos y valoramos, lo que muchas veces activa el miedo a generar rispideces". Además, sostuvo que en nuestro país es hasta "de mal gusto" hablar de plata.
Y hablando específicamente de cuestiones de género, históricamente, el dinero funcionó como una especie de "cárcel" para mujeres que se casaban y decidían sostener un matrimonio por miedo a no poder mantenerse económicamente.
"Hoy, el panorama está cambiando. La mayor autonomía en educación financiera de las mujeres les ha permitido tener las herramientas necesarias para retirarse de relaciones que no las satisfacen, impulsando también una alta tasa de divorcios (aunque sus ingresos sigan estando, estadísticamente, un 25% por debajo de los de los hombres). En este contexto, romper el tabú no es solo una cuestión de orden doméstico, sino de equidad y supervivencia", analizó Van Haaster.
La teoría de los potes de yogur vacíos: la fuga invisible en el patrimonio femenino
Uno de los puntos ciegos más graves en la economía de pareja se da al momento de distribuir los ingresos y gastos. Van Haaster cita una investigación de la periodista y escritora francesa Titiou Lecoq, que ilustra la "teoría de los potes de yogur vacíos".
Esta hipótesis plantea que mientras que las mujeres suelen volcar sus ingresos en el día a día y en las necesidades inmediatas de los hijos, como comprar la comida, la ropa y pagar el colegio, el hombre tiende a construir el patrimonio a largo plazo (el auto, los inmuebles, las inversiones).
"Las mujeres gestamos el día a día y el hombre construye patrimonio", advierte la especialista, señalando que existe una "desigualdad ominosa" en la forma de cómo las parejas administran sus finanzas.
Cuando una mujer deja de trabajar temporal o definitivamente para cuidar a los hijos, su nivel de ingresos merma drásticamente, por lo que esa brecha debe ser compensada activamente por la pareja. "La premisa clave es clara: garantizar que ambos miembros de la pareja mantengan condiciones equitativas tanto al ingresar como al salir de la relación, protegiendo el patrimonio individual de cada uno", señaló la especialista.
En esa misma línea, la experta recordó los datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT 2021) del INDEC, la cual indica que las mujeres dedican 6 horas y 31 minutos por día a tareas de cuidado y trabajo no remunerado frente a 3 horas y 40 minutos de los hombres.
Esto se traduce en rechazar ascensos, abandonar la carrera profesional, generar menos aportes jubilatorios, ahorrar menos y por ende, invertir menos.
Para evitar este desbalance, Van Haaster propone dos alternativas. En primer lugar, crear una cuenta conjunta para gastos proporcionales que esté destinada al día a día de la casa y los hijos, donde ambos aporten según sus ingresos. Y, por otro lado, que cada uno tenga espacios individuales para la construcción de patrimonio propio, como seguros de vida; vehículos, inmuebles, etc).
¿Qué pasa cuando los sueldos son dispares?
Otro caso común es que uno de los integrantes gane más que el otro. Y cuando se habla de más, puede ser desde apenas más, el doble o hasta el cuádruple respecto de su pareja. Por eso, para evitar desigualdades y roces, la especialista propone un modelo híbrido basado en la equidad.
La respuesta es la ley de proporcionalidad, entendiendo que igualdad no es aportar el mismo monto, sino buscar la equidad en el esfuerzo. "Si uno de los miembros gana el 70% del ingreso total del hogar y el otro el 30%, los gastos comunes deben dividirse bajo ese mismo porcentaje", señala la asesora.
Igualmente aclara que, hay estudios probados que demuestran que cuando las mujeres ganan más, tienden a ser sumamente generosas, volcando e invirtiendo de manera integral su dinero y educación directamente en la calidad de vida de los hijos y de la familia.
Proyectos grandes y prioridades diferentes: qué hacer para evitar la separación
Planificar un retiro, un negocio o la compra de una casa cuando los miembros de la pareja tienen metas distintas puede ser conflictivo. Si uno quiere viajar por el mundo y el otro proyecta una familia con "mesa larga", el acuerdo requiere entender el momento vital de cada uno.
Si hay amor, los objetivos se pueden conciliar, pero Van Haaster lanza una advertencia estadística: por lo general, son las mujeres quienes terminan postergando sus proyectos personales. Por ello, su recomendación es contundente: "Tomá decisiones si podés hacerlo sola, dale solidez a tu proyecto y después llevalo a tu pareja". Arrancar una propuesta desde la buena fe es vital; si la otra parte se niega rotundamente a hablar de estos temas, es una clara señal de alerta.
Guía práctica: tips para tener una conversación financiera honesta y exitosa
Pasar de la teoría a la práctica lleva tiempo; es un proceso de cambio de hábitos que puede tomar entre uno y dos años. En función de una convivencia armónica, para empezar a "ponerse las pilas" en equipo, la asesora sugiere los siguientes pasos:
-
Primero, la independencia personal: El primer paso para una charla honesta es ser responsable de la economía propia. Nadie es una isla y siempre hay una red de contención, pero la antorcha del crecimiento financiero personal la debe llevar uno mismo. Para Van Haaster es clave hacerse la pregunta: ¿Tendría esta charla si yo tuviera suficiente dinero por mi cuenta?
Poner contexto, propósito y horario: No intentar hablar de dinero de manera espontánea a la noche cuando el cansancio domina. Lo ideal es armar un espacio específico para esto.
Preparar la negociación: antes del encuentro, la especialista propone un análisis privado de los objetivos para pensar a qué estás dispuesto a ceder y a qué no. La conversación debe tener un inicio y un final claro para que el tema no termine salpicando de forma tóxica otros ámbitos de la convivencia.
Apoyarse en la tecnología: las finanzas se organizan mejor si están ordenadas. Utilizá planillas de Excel o aplicaciones móviles. Incluso se puede recurrir a herramientas de Inteligencia Artificial para cargar los sueldos y las tareas del hogar y así obtener propuestas creativas de distribución.
Enfoque propositivo: plantear el tema como un proyecto en equipo hacia el futuro, no como un reclamo o un esfuerzo extra.
En conclusión, el orden financiero mejora la calidad de vida y reduce el estrés de forma drástica. En ese sentido, la asesora fue contundente: "Si estás intentando construir un futuro con alguien y esa persona se niega rotundamente a hablar de plata, es mejor replantear ese vínculo".
últimas noticias
Vuelta a Boedo: Iker Muniain, acordado de palabra para ser el nuevo DT de San Lorenzo
Hace 12 minutosTips para mantener la economía y la salud de la pareja sin fracasar en el intento
Hace 58 minutosSe conoció el video del accidente de Ernestina Pais: la advertencia del tren y el momento del impacto
Hace 1 horaLa conocen como la futbolista más viral, anunció su compromiso y contó la increíble propuesta
Hace 1 horaSe filtró la polémica escena que tuvieron la China Suárez y Mauro Icardi en la noche argentina
Hace 1 hora