Tenía artritis, optó por la acupuntura pero un efecto secundario cambió todo: qué descubrieron los médicos

El descubrimiento abrió nuevas preguntas y puso en evidencia cómo un tratamiento elegido por una razón puede terminar revelando un problema mucho más profundo.

  • Una mujer de 65 años consultó por dolor de rodilla y una radiografía reveló cientos de pequeños puntos metálicos en la zona afectada.
  • Los médicos identificaron esos restos como hilos de oro implantados mediante una técnica de acupuntura alternativa. Esta práctica consiste en introducir diminutos fragmentos de oro en puntos específicos del cuerpo.
  • Las imágenes mostraron tanto signos de artrosis como una gran concentración de partículas alrededor de la rótula, la tibia y el muslo.
  • Expertos recomiendan no reemplazar el seguimiento médico por prácticas alternativas sin evidencia científica y piden mayores controles y regulaciones.

Lo que comenzó como un intento por aliviar un problema de salud crónico terminó convirtiéndose en un caso médico que llamó la atención de especialistas. Una persona con artritis decidió probar un tratamiento alternativo muy difundido para el manejo del dolor, sin imaginar que durante ese proceso iba a aparecer un efecto inesperado que cambiaría por completo el rumbo de su historia clínica.

La acupuntura, elegida por muchos pacientes como complemento o alternativa a la medicina tradicional, suele asociarse con mejoras en la calidad de vida y en el control de síntomas persistentes. Sin embargo, en este caso puntual, la evolución no fue la esperada y obligó a los médicos a profundizar los estudios para entender qué estaba ocurriendo realmente.

Qué revelaron los médicos sobre la mujer que quiso curar su artritis con acupuntura

rodilla

Una mujer de 65 años se presentó en un hospital de Corea del Sur por un dolor persistente en la rodilla causado por artritis, pero los estudios revelaron un hallazgo inesperado: una radiografía mostró cientos de pequeños puntos metálicos en la zona afectada.

Los médicos determinaron que se trataba de restos de una técnica alternativa conocida como acupuntura con hilos de oro, que habían sido colocados previamente en su cuerpo. La paciente había comenzado con tratamientos médicos tradicionales, pero luego decidió recurrir a terapias no convencionales, entre ellas este tipo de acupuntura, que consiste en introducir diminutos hilos de oro de entre tres y cinco milímetros en puntos específicos para generar una "estimulación prolongada".

Las imágenes también evidenciaron signos clásicos de artrosis, pero llamaba la atención la concentración de esas partículas alrededor de la rótula, extendiéndose hacia la tibia y la parte superior del muslo. El caso fue publicado en el New England Journal of Medicine, donde los especialistas advirtieron que la presencia de estos materiales puede complicar la correcta lectura de estudios por imágenes y dificultar diagnósticos precisos.

Además, retirar esos hilos no siempre es una tarea sencilla: al quedar alojados bajo la piel, su extracción requiere pequeñas intervenciones quirúrgicas y existe el riesgo de que queden fragmentos en el cuerpo. Los médicos alertaron sobre posibles infecciones, cicatrices y reacciones crónicas, y señalaron que los cuerpos extraños pueden ocultar enfermedades que necesitan atención médica urgente.

Existen antecedentes similares, como el caso reportado en 2021 de una mujer de 50 años que desarrolló nódulos faciales tras una acupuntura estética y cuya biopsia reveló un granuloma. Según los especialistas, las partículas implantadas pueden migrar por el organismo y, al no ser reabsorbibles, provocar infecciones recurrentes. Por eso, recomiendan no reemplazar los controles médicos por este tipo de prácticas sin respaldo científico, piden mayores regulaciones y subrayan la importancia de consultar a profesionales antes de someterse a procedimientos alternativos invasivos.