Cinco hombres golpearon, amenazaron y atropellaron con un cuatriciclo a un joven de 18 años que estaba de vacaciones en Punta del Este porque creyeron que les había robado.
Cinco hombres golpearon, amenazaron y atropellaron con un cuatriciclo a un joven de 18 años que estaba de vacaciones en Punta del Este porque creyeron que les había robado.
La víctima se encontraba de vacaciones con su familia en la ciudad uruguaya y fue atacado en la noche del sábado por cinco personas que vivían en la casa de al lado. Lo acusaban de haber sido autor de un robo en el lugar donde estaban parando.
“Cinco adultos de aproximadamente unos 30 años lo golpearon, amenazaron, intentaron subirlo a la fuerza a un auto y lo atropellaron con un cuatriciclo, pues supusieron que era un ladrón que caminaba por la calle con intenciones de robar”, expresó Pablo García, padre del muchacho agredido.
Según informó el diario local La Diaria, en su versión ante la policía, el joven dijo que había salido el sábado a las 20.30 de su casa y que, a pocos metros de atravesar el portón, recibió una patada por atrás. Mientras, más atrás, venían otros tres o cuatro hombres con cachiporras, que lo acusaban de ser "un chorro”.
Si bien les dijo que vivía en la casa de la que estaba saliendo, los agresores lo amenazaron con "pegarle un tiro”. La víctima salió corriendo y, al llegar a una rotonda, fue interceptada por uno de ellos en cuatriciclo y lo atropelló.
Cuando pudo levantarse, el conductor del cuatriciclo aceleró para volver a pisarlo, el chico logró eludirlo y corrió pocos metros hasta ser rodeado por el resto. En ese momento se acercó un auto y los hombres lo tomaron de la ropa por la fuerza e intentaron meterlo dentro.
Aunque volvió a explicar que era vecino y los hombres resolvieron llevarlo hasta la casa para confirmar su relato. “Si no vivís ahí, te vamos a pegar un tiro y tirar en una zanja”, lo amenazaron.
Cuando el padre del joven fue a la casa de los agresores y los increpó por la golpiza, su respuesta fue que "ya le habían pedido disculpas”. Tras la agresión los hombres le dijeron a la familia que “iba a perder el tiempo denunciando” porque uno de ellos era “el hijo de un embajador". Además, le dieron 3.500 pesos uruguayos para que no hablara.
Los cinco agresores fueron demorados para tomarles declaración y el caso quedó en manos de la Fiscalía Departamental de Maldonado de Segundo Turno, a cargo de la Dra. Ana Laura Roses.