ver más

Por qué hay que lavar el acolchado entre una vez por semana y una vez al mes

La frecuencia de lavado depende de factores como el uso, la presencia de mascotas o si se come en la cama.

Por
  • + Seguir en
  • Lavar el acolchado no suele estar entre las prioridades de limpieza del hogar. A diferencia de las sábanas, que cambian cada pocos días, este textil voluminoso suele pasar semanas —o incluso meses— sin entrar al lavarropas. Sin embargo, especialistas en higiene coinciden en que no debería pasar tanto tiempo entre lavados, porque ahí se acumulan polvo, sudor, células muertas y hasta ácaros invisibles.

    Lo curioso es que no hay una única regla fija: la frecuencia depende de cómo y cuánto se use. Quienes colocan una sábana superior o funda protectora pueden espaciar el lavado hasta un mes. En cambio, si dormís directamente con el acolchado sobre la piel o si lo compartís con tu mascota, lo recomendable es lavarlo una vez por semana o, como mucho, cada dos. Sí, puede sonar exagerado, pero los expertos insisten en que el edredón recibe más de lo que imaginamos.

    Otro punto a tener en cuenta es la temporada. En invierno pasamos más horas en la cama y transpiramos aunque no lo notemos, lo que acelera la acumulación de humedad. En verano, en cambio, el acolchado suele estar guardado o en menor uso, lo que cambia el panorama. La clave es ajustar la frecuencia según la realidad de cada hogar y no quedarse con la idea de que “una vez al año alcanza”.

    HAcer la cama

    Los motivos por los que hay que lavar el acolchado entre una semana y una vez al mes

    El principal motivo es la higiene invisible. Aunque la tela se vea limpia, se convierte en un imán para ácaros, polvo y alérgenos. Estas partículas no enferman a todo el mundo, pero pueden agravar cuadros de rinitis o asma, generando estornudos, congestión y molestias nocturnas.

    Además está el tema de la humedad. Si la cama no se airea al despertar, el acolchado retiene vapor y calor, lo que favorece la proliferación de hongos y bacterias. Por eso, muchos especialistas recomiendan destapar la cama al menos media hora antes de volver a acomodarla. Un gesto simple que ayuda a mantener el textil más fresco.

    alcolchado

    El estilo de vida también influye. Si comés en la cama, si tus chicos juegan arriba o si tus mascotas duermen con vos, los lavados deben ser más frecuentes. En estos casos conviene sumar una funda extraíble para el acolchado, que se pueda meter al lavarropas junto con las sábanas semanales.

    En cuanto al lavado en sí, los expertos recomiendan ciclos suaves, agua fría o tibia y un buen secado. Un acolchado húmedo es terreno fértil para el moho, así que lo ideal es dejarlo al sol o darle tiempo extra en el secarropas. Y aunque pueda parecer un detalle menor, asegurarse de que esté completamente seco antes de guardarlo o volver a usarlo es tan importante como el propio lavado.

    últimas noticias

    El capitán del barco acusado por la muerte de Mila Yankelevich podría recibir 10 años de cárcel

    Hace 4 horas

    El cáncer que se puede prevenir, pero sigue matando a 20 argentinos por día

    Hace 4 horas

    Se define el Repechaje al Mundial 2026: estos son los últimos 5 equipos que clasificaron

    Hace 5 horas

    El duro momento de Darío Lopilato: fue internado y será operado de urgencia

    Hace 5 horas

    Cuándo cobro ANSES: Asignaciones de Pago Único, Asignaciones Familiares de PNC este miércoles 1 de abril

    Hace 6 horas