La decisión de cubrir con pintura el mural “30 Mil Motivos”, ubicado en el Centro Cultural Osvaldo Soriano de Mar del Plata, desató un fuerte cruce político y cultural. La intervención dejó fuera de vista una obra emblemática dedicada a los 30 mil desaparecidos de la última dictadura, realizada por el artista local Osmar Freites.
Las imágenes del mural completamente tapado circularon en redes sociales y aceleraron las reacciones. La concejal Melisa Centurión denunció el hecho y lo calificó como un posible acto de vandalismo, al tiempo que apuntó a responsabilidades dentro de la gestión municipal.
En ese marco, la concejal confirmó que presentará un proyecto para que se investigue si la acción vulneró normas de protección del patrimonio cultural. “Buscamos determinar si hubo delitos o infracciones”, señaló, y adelantó que convocará a artistas locales y organismos de derechos humanos para avanzar en la restitución de la obra.
Centurión también vinculó lo ocurrido con una disputa ideológica más amplia. Sostuvo que se trata de una “provocación” contra las políticas de memoria y reclamó disculpas públicas para la familia del autor y las organizaciones afectadas.
Desde el municipio, en tanto, ofrecieron otra explicación sobre lo ocurrido. Según indicaron al medio 0223, la intervención respondió a trabajos de mantenimiento en la pared, luego de que la propietaria del inmueble notificara la presencia de filtraciones que requerían reparación.
En esa línea, precisaron que el muro pertenece a una propiedad privada y no integra las instalaciones de la biblioteca municipal. También señalaron que la dueña había dado su consentimiento para la realización del mural en su momento y que, una vez finalizadas las obras, evalúa habilitar una nueva intervención artística en el mismo espacio.
El mural había sido inaugurado en 2014 en el marco del Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia y se había consolidado como un punto de referencia en la ciudad. Freites, fallecido en 2015, fue reconocido por su trabajo ligado a la memoria y los derechos humanos.