Tenía el plan de vuelo aprobado, supuestamente todo marchaba bien, pero cuando el Solidaire intentó ingresar al espacio aéreo de Varsovia, las autoridades del Ministerio de Transporte de Polonia tomaron una decisión de último momento y no lo dejaron aterrizar. La aeronave finalmente tuvo que desviarse y descender en República Checa.
El piloto Enrique Piñeyro, a cargo de la misión humanitaria, estuvo 45 minutos volando sobre Varsovia esperando la autorización, pero como no llegó se desvío a Praga y allí descendió. En diálogo con la prensa se mostró sorprendido por lo que sucedió. "No sé qué pasó, algún funcionario se habrá despertado tarde y de mal humor", se quejó.
En redes sociales mostró en tiempo real cómo los desviaron y las vueltas que les hicieron dar en el aire hasta que les prohibieron el ingreso.
"Es una locura que en pleno vuelo nos hayan hecho esto. Lo que tendrían que haber hecho es permitirnos aterrizar y luego remarcarnos lo que nos hiciera falta. Pero poner en riesgo un avión y su tripulación por un capricho del gobierno es algo que realmente nos llama la atención” aseguró indignado.
El avión tenía un objetivo humanitario: dirigirse al Aeropuerto Internacional Chopin, de Varsovia, para buscar a las más de 200 familias ucranianas desplazadas de la guerra que esperaban subirse al avión que los llevara a Italia.
En teoría, el conflicto ya estaría destrabado gracias a la intervención de la embajada italiana y española con los nuevos permisos solicitados para poder ingresar.
PIÑEYRO sobre los VUELOS humanitarios para los REFUGIADOS ucranianos