Médicos residentes y concurrentes de hospitales de la ciudad de Buenos Aires marchan este jueves al Ministerio de Salud porteño luego de haberse manifestado el miércoles frente a la jefatura de Gobierno de la Ciudad, en reclamo de aumentos salariales y otras demandas laborales. Los profesionales se mantienen en paro por tiempo indeterminado.
El miércoles, además, denunciaron "amenazas" por parte de esa administración porteña de "avanzar con infantería" contra la movilización.
"Rodríguez Larreta amenaza con detener delegados de asamblea CABA y avanzar con infantería contra residentes y concurrentes que reclamamos por nuestro salario", señaló la jefa de residentes del Santojanni, Belén Díaz.
Por su parte, la residente del Hospital Elizalde Melina Michniuk indicó que "hay rumores" de una propuesta de "mejora salarial" por parte de la cartera de Salud.
"No quedan claro los números y, hasta que no esté por escrito, no tenemos nada que discutir. El reclamo sigue firme, en cuanto a la recomposición al 100 por ciento y el reconocimiento de los concurrentes que laburan gratis", expresó en referencia a los concurrentes porteños que trabajan ad honorem.
En esta línea, los residentes recordaron que fueron necesarios "ocho paros y diez movilizaciones" para que Quirós "se comprometa a recibirlos".
La movilización del miércoles culminó pasadas las 18, luego de una asamblea en la que médicos residentes y concurrentes de hospitales porteños decidieron continuar el paro por tiempo indeterminado que habían iniciado y convocaron para este jueves a una marcha desde el Obelisco hasta la sede del Ministerio de Salud, ubicado en Bolívar 1, en el centro porteño.
Allí decidirán en una asamblea qué medidas de fuerza llevarán adelante en el marco de la reunión que tendrán el próximo viernes a las 14 con el ministro de Salud porteño, Fernando Quirós.
Los médicos residentes se manifestaron el miércoles desde el mediodía en las puertas de la jefatura porteña, en Uspallata 3160, en pedido de "mejores condiciones salariales".
Díaz agregó que "nos hicieron una oferta miserable, un aumento de menos de $10 mil. Es decir continuamos por debajo de la canasta básica, peligrosamente cerca de la línea de pobreza".