Mauricio Rodrigo Guerrero es capitán del Ejército Argentino y está "orgulloso" de ser hijo de Justo Rufino Guerrero un veterano de guerra. Su padre de muy joven entró a Gendarmería y finalmente partió a Malvinas como parte del Escuadrón Alacrán: "El 30 de Mayo fue el bautismo de fuego de la Gendarmería Nacional", recordó.
Mauricio rememoró lo pasó en las Islas Malvinas cuando su padre cayó herido. Le contaron que su papá iba en la puerta del helicóptero donde impactó un misil sobre el rotor de cola de la aeronave. "Los que alcanzaron a salir de la aeronave lo rescataron. Pasó que lo salvaron por el espíritu de cuerpo, que es lo que lo se define como el sentimiento de que uno va a dar la vida por el otro", aseguró Guerrero.
Entre las enseñanzas que le dejó Malvinas, el militar destacó los valores de su papá como el amor a la Patria y el respetos a la soberanía. En él, Guerrero reconoce "la fuerza de voluntad y no rendirse nunca"-
Una frase que siempre decía su padre era que "la Patria había sido injusta con él porque le había quitado las piernas y no la vida y él hubiera querido morir en combate", confesó el capitán, hijo del veterano Rufino Guerrero.
MALVINAS. 40 AÑOS, 40 HISTORIAS se propone retratar lo que significó el conflicto bélico en las islas desde las experiencias de los protagonistas, con las voces de los actores que tomaron parte desde sus distintos ángulos. ¿Qué significó Malvinas en la historia del país? ¿Cuáles son, cuatro décadas después, las huellas que podemos encontrar en la sociedad argentina? Un especial con testimonios para rescatar, más allá de las motivaciones y consecuencias políticas que rodearon el acontecimiento, el costado humano de la guerra.