El Paso Internacional Cristo Redentor en Mendoza reabrirá de manera progresiva luego de permanecer 34 días cerrado por un fuerte temporal de nevada y hielo que afectó a la cordillera. La apertura será con prioridad para los transportes de carga, mientras que autos y ómnibus particulares deberán esperar.
La Dirección Nacional de Asuntos Técnicos de Fronteras informó que el martes 18, miércoles 19 y jueves 20 únicamente estará habilitada para la circulación de Transportes de Carga Terrestre desde Argentina hacia Chile, entre las 9 y las 21 de Argentina.
En la primera etapa, tendrán prioridad los camiones que ya se encuentran documentados en la playa de estacionamiento de ACI Uspallata. El viernes 21 y sábado 22 se habilitará solo para Transporte de Carga ATerrestre desde Chile hacia Argentina entre las 9 y las 21.
Durante la primera etapa, quedó suspendido el turismo interno desde Uspallata para que los transportes de carga tengan la prioridad. La habilitación para vehículos particulares y otros servicios será junto con las bandas horarias que permitan actividades.
El 9 de agosto se había conseguido avanzar con la habilitación de la circunvalación hasta la boca del túnel internacional, pero no implicó la reapertura total. Todo había sido cerrado el 14 de julio y se superó récord de 2023 con 26 días.
Cierre del paso internacional Cristo redentor: reclamos por las pérdidas económicas
El prolongado cierre representa un fuerte impacto para las empresas de transporte. Según los operadores del sector, cada camión pierde alrededor de 600 dólares por día debido a la imposibilidad de completar los recorridos internacionales.
Desde Aprocam también señalaron que en distintos puntos de la cordillera se observan máquinas destinadas al mantenimiento del corredor internacional que no estarían operativas. Los transportistas sostienen que el despeje avanza con lentitud pese a que algunos sectores de la ruta presentan condiciones de transitabilidad.
Ante la extensión del cierre, el Gobierno recomendó utilizar pasos fronterizos alternativos ubicados en otras provincias. Sin embargo, los empresarios aseguran que esas rutas no cuentan con la infraestructura aduanera y logística necesaria para absorber el volumen de tránsito del Cristo Redentor.