Valen y Lana, dos de las mujeres trans agredidas durante la madrugada del domingo en los bosques de Palermo, relataron los dramáticos momentos que vivieron tras ser atacadas por un multitudinario grupo de jóvenes y adolescentes.
Valen y Lana, dos de las víctimas de la golpiza que se hizo viral, contaron detalles del brutal ataque. "No se puede dimensionar la cantidad de gente que había ahí", lamentaron.
Valen y Lana, dos de las mujeres trans agredidas durante la madrugada del domingo en los bosques de Palermo, relataron los dramáticos momentos que vivieron tras ser atacadas por un multitudinario grupo de jóvenes y adolescentes.
En una entrevista con el influencer Martín Cirio, denunciaron que la agresión fue premeditada y visibilizaron las situaciones de violencia e desprotección que sufren a diario en la zona.
A diferencia de las primeras versiones que circulaban en redes y medios, las víctimas afirmaron que la magnitud de la agresión fue significativamente mayor. "Se habla de que fueron 40 o 50 personas, pero no: eran aproximadamente 200 en bicicleta", explicó Valen, una de las jóvenes más golpeadas. "En la esquina éramos diez chicas que nos llevábamos la peor parte. Nos rompieron la cabeza a cinco de nosotras", relató.
El episodio ocurrió tras una convocatoria nocturna de ciclistas que se desplazaba entre Aeroparque y Núñez. Según los relatos, un grupo se desvió deliberadamente hacia los bosques para acosar a las trabajadoras sexuales de la zona roja.
"Fue algo armado y premeditado. En esa zona no hay piedras, palos ni fierros. Ellos ya venían cargados", detalló Valen, describiendo cómo el grupo primero realizó una vuelta de reconocimiento para hostigar a las mujeres antes de iniciar la agresión masiva en la intersección de la avenida Figueroa Alcorta y Los Ombúes.
Por su parte, Lana agregó que la gran masa de ciclistas rodeó el lugar, dificultando cualquier posibilidad de escape: "En los videos se veía poca gente, pero el resto cubría todo con las bicicletas. Las chicas tenían que correrse como podían".
Más allá del ataque de esa madrugada, Lana expuso el contexto de vulnerabilidad en el que trabajan y apuntó contra el accionar de las fuerzas de seguridad. Denunció situaciones de abuso de poder, requisas vejatorias y arbitrariedades por parte de efectivos policiales en el área.
"Te llevan lejos de las cámaras o de los domos para revisarte o armarte una causa. Hay un desamparo total porque no podés ir a denunciar a la misma gente que te agrede", cuestionó, recordando casos emblemáticos como el de Sofía Fernández en Pilar.
Finalmente, las víctimas remarcaron la necesidad de encuadrar este tipo de agresiones bajo el concepto de crímenes de odio y transfobia: "Hay un odio específico hacia la identidad trans. No es un hecho de inseguridad común: a una persona la atacan y la pueden matar expresamente por ser quien es".