Las consecuencias de la positividad tóxica

Se trata de imponernos una actitud falsamente positiva ante un problema, sobregeneralizando un estado feliz y optimista, silenciando emociones negativas para evitar el sufrimiento y negar la realidad.

Frases motivadoras como :"¡sé positivo!", "eleva tu vibración", "good vibes only!", "no dejes espacio a los pensamientos negativos", "no te preocupes, o atraerás a tu vida lo que más temes”, "podría ser peor, tienes que encontrarle el lado positivo", pueden ser un arma de doble filo a la hora de poner nuestra mejor cara ante los problemas.

La positividad tóxica minimiza cualquier emoción que no sea positiva y este tipo de mecanismo invalida a quienes pueden sentir otras emociones con la idea de "conservar una mentalidad positiva".

Por eso, los pensamientos no desaparecen por más de que uno no les de entidad, finalmente cobran más fuerza y justamente, puede ser contraproducente a la salud mental.

Esta "forma de pensamiento" subraya que experimentar pensamientos negativos está mal, sentir enojo, tristeza o angustia, miedo puede ser "malo", aunque se afirma que todos estos sentimientos producen mayor conexión con el otro y nos vuelven resilientes a situaciones de la vida cotidiana. Es importante saber que los padecimientos mentales no se solucionan con pensamientos positivos ni con fuerza de voluntad.

*Liza Murlender, psicóloga de Contexto Psi.

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